Putin invade un país soberano como si fuera la reproducción de una de las batallas que León Tolstói relata en su famosa novela Guerra y Paz.
“Guerra y Paz”. Por Jorge Hernández Mollar

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Putin invade un país soberano como si fuera la reproducción de una de las batallas que León Tolstói relata en su famosa novela Guerra y Paz.

Estoy segura de que en la vida de todos hay ahora una Abundia, un Musculeitor, una Alisia, un Cacaseno… Incluso, una como yo y la hostil que me ocupa.

A lo largo de la historia de la civilización europea, se han detectado algunas ilustraciones de los negocios, verdaderamente, pingües.

Ya nadie se acuerda de los sospechosos contratos que firmó el Ministerio de Sanidad en los primeros meses de la pandemia.

Los gobernantes británicos sacaron a colación la neutralidad de España en la guerra valiéndose del tema recurrente: La Leyenda Negra Española.

Cuando desde algunos partidos se trata de calificar a algún diputado de tránsfuga, se está atentando contra el Estado de Derecho y la libertad de voto.

Lo que echo en falta es un coloquio abierto en alguno de los grandes medios sobre estas opiniones de expertos que son catalogadas como fake news.

El mundo del 2022 se está convirtiendo en uno de marionetas, cuyos hilos mueven los redactores jefes de los telediarios.

Station Eleven es la historia de la peor pandemia pero termina creando una idea de reconstrucción en la que el arte y la literatura son claves.

Pobres sufridos votantes, cómo se ríen de nosotros, entre otras cosas porque vivimos muy cómodamente sin salir a la calle a decir basta.

Creemos que con las nuevas tecnologías hemos inventado la rueda y esperamos más de 2000 años para que la ciencia bendijera los beneficios de las paseatas.

Y como la anchoa es un animal, pues hablemos del ilustre y a mi entender, pueblerino presidente de Cantabria Miguel Ángel Revilla.

Somos unos pobres idiotas. Unos tiernos idiotas, unos inocentes idiotas, impotentes y atemorizados por el sistema que no sabemos cambiar.

Me importa un rábano que usted se apellide Djokovic y sea un puto insensato creyendo que es cuento chino la vacuna y la Covid.