El Nobel Orhan Pamuk se acerca en este relato histórico, una premonición de la pandemia, a la vida de una isla al principio del siglo XX.
Premonición. Por Antonio Ramírez

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El Nobel Orhan Pamuk se acerca en este relato histórico, una premonición de la pandemia, a la vida de una isla al principio del siglo XX.

Los halcones que han tomado el Banco Central Europeo consideran que de ahora en adelante solo pueden soplar fuertes vientos de cara.

Olvidamos todo el mal que nos han infligido a sangre fría y quedan en la impunidad dentro de un nauseabundo océano de corrupción y clientelismo.

Se considera que las catástrofes son algo, inevitablemente, fatalista; viene a ser como una especie de lotería al revés.

Verá que goza de unos esplendorosos caninos para desmenuzar la carne que llegue a su boca. Así que al pan, pan; y al vino, vino.

Sánchez acometió múltiples acciones inconstitucionales en la pandemia. Le salió gratis y ahora insiste emputeciendo nuestro estilo de vida.

La vitamina D se pudo descubrir gracias a la sal de Amón Ra, la deidad que, para más inri, simboliza al Dios Sol.

En el sistema educativo, tanto para alumnos como profesores, el esfuerzo continuado ha dejado de ser una virtud genereral.

Los españoles seguimos siendo insensibles a las crisis económicas; podría ser, también que afectaran a las depresiones psicológicas.

Espero que la única soledad que viva esta niña en la vida sea la que ella decida, cuando quiera, como me ocurre hoy a mí.

El coste de la energía repercute, en seguida, en el transporte y, al final, en todas las actividades productivas. La inflación está servida.

Nuestro amado Presidente nunca habla de economía, un hábito que choca mucho con su rara titulación de doctor universitario en la materia.

En una mísera pandemia y una terrible cuarentena en la que el autor nos muestra la historia de varios personajes, ajenos entre sí.

Esa mañana el zorí había descubierto con horror en la red de redes que esa terrible plaga bíblica… ¡se repetía cada cien años!