Relájese, porque no sabemos qué le está pasando. Le recomiendo unas vacaciones en República Dominicana. Usted lo sabe muy bien: hay vuelo directo.
Sánchez, le recomiendo unas vacaciones en República Dominicana. Por Rafael Gómez de Marcos

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Relájese, porque no sabemos qué le está pasando. Le recomiendo unas vacaciones en República Dominicana. Usted lo sabe muy bien: hay vuelo directo.

Me consta que este gobierno utiliza las inspecciones fiscales contra “disidentes” del magnifico gobierno que disfrutamos.

El candidato socialista cumple con lo que prometió y facilitará el gobierno en minoría de Luis Montenegro. ¡Menos mal que nos queda Portugal!

¿Cuánto tiempo deberemos sobrevolar las estupideces y despropósitos de este gobierno hasta que podamos descansar?

¿Acaso no es corrupción resquebrajar a sabiendas la existencia de España solo por un interés personal?

Hay heridas que no se cicatrizan nunca. Han pasado veinte años del mayor atentado yihadista registrado en Europa y que cambió la historia de España.

D. E. P. las víctimas inocentes y todo mi apoyo y respaldo a sus, no menos inocentes, familias. Seguimos queriendo saber TODA LA VERDAD, CAIGA QUIEN CAIGA.

Hacen falta seis hombres buenos en las filas socialistas que voten en contra de esa ley de impunidad en el Congreso.

Las sospechas siguen vivas, la esperanza de saber quién cometió el atentado y por orden de quién, también.

Don Narciso lo tiene muy peliagudo si gobernar quiere como el viejo Joe que hasta que no cumpla un siglo no piensa dar su candidatura por perdida.

Vaya, que al final resulta que hablar de la ética del PSOE es mucho más aburrido que hacerlo de su estética Torrente.

El maná de la amnistía, ese divino fruto que como del mismo cielo vendrá a caer sobre nuestras almas, que en quebranto y amargura antes vivían.

En una dictadura de izquierda extrema, como la actual, nada es al azar y todo está controlado porque el que pilota la ignominia se cree invulnerable.

En España hasta para las tramas somos absolutamente pasionales así que queridos “amics” no lo llaméis sanchismo, es sudapollismo.