«Un buenismo judicial que no tiene otro calificativo que suicida… Asquea la prudencia que pueda confundirse con debilidad» Esto no tiene perdón …
La Forcadell simbólica y el buenismo judicial y suicida

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No daremos ni un paso atrás» dijo la Forcadell… Ni la cobardía ni la mentira pueden ser un atenuante. Se confirma el canguelo del juez del Tribunal Supremo y la bufonada del 155


En esta imagen se presenta comprimida la lista tomada DEL ROLLO DE LOS REYES DE ARAGÓN Y CONDES DE BARCELONA, El largo y estrecho rollo de pergamino documento gráfico que con su longitud cercana a los tres metros y medio, se conserva en el Monasterio de Poblet y que es algo más que una reliquia de otros tiempos, es Historia de España viva. El Rollo de Poblet. Quizá se realizó para poder exhibirse ocasionalmente en los salones de las residencias reales, pero su contemplación y lectura requerían detenimiento y una cercanía apenas compatibles con un emplazamiento en un muro de una gran sala.

Su confección en algún momento del reinado de Martín el Humano obedeció a intenciones que conjugaban el recuerdo de la historia a través de las imágenes de sus protagonistas, la exaltación de la dinastía fundamentalmente junto con la celebración de su continuidad ininterrumpida y la ejecución de una brillante obra de arte representa el linaje de los Reyes de Aragón y de los Condes de Barcelona que habían protagonizado gestas cuyo recuerdo conservaban las crónicas en la recuperación de la Hispania Romana como españoles que eran y señores de la Marca Hispánica. Reyes, condes y súbditos, llamados todos españoles, junto a castellanos, leoneses y navarros, por los sucesivos Papas quienes desde la Santa Sede, auténtico órgano arbitral del derecho internacional de la época, les conminaban para que como tales no acudieran a las Cruzadas a Tierra Santa, sino que les ordenaban permanecer en la Cruzada peninsular para la recuperación de Hispania.

El linaje de los Reyes de Aragón y la estirpe de los Condes de Barcelona, aquí representados, habían protagonizado gestas cuyo recuerdo conservaban las crónicas en la recuperación de la Hispania Romana como españoles que eran pues así se les llamaba desde la Santa Sede.

Estas imágenes están tomadas del Rollo de Poblet aparecen las figuras de todos Reyes de Aragón y Condes de Barcelona, hasta el propio Martín I y su hijo, Martín el Joven, rey de Sicilia y primogénito de la Corona de Aragón, lo cual demuestra que la obra se había realizado antes de su muerte acaecida el 25 de julio de 1409, cuando la continuidad de la dinastía estaba aún encarnada en el rey de Sicilia, entonces victorioso en su campaña para asegurar el dominio aragonés en Cerdeña. Hay quienes insisten, en la línea de la perversión histórica, en citarlos como los “condes reyes” a partir de Alfonso II (citado por algunos como Ramón Berenguer V, ¿?), cuando lo cierto es que lo que continua es la secuencia real aragonesa tal como se cita en la Cronica Regum Aragonum et Comitum Barchinone, procedente de San Juan de la Peña y hoy en la Biblioteca Nacional de París (ms. 1684), que puede datar de fines del siglo XIV o principios del siglo XV. Los condes no van coronados, llevan espada y una palma, Los condes en vez de pomo y cetro llevan espada y con ella se simbolizaba también la justicia y el poder.

Todos los condes, salvo Ramón Berenguer IV, empuñan la espada en la mano derecha y, careciendo de cetro o pomo, tienen a veces en la izquierda una palma o una flor. Ramón Berenguer I sostiene en su mano izquierda un libro como atributo particular, alusión probable a la compilación de los Usatici Barchinone o Usatges, las normas que regían la estructura feudal barcelonesa. Su hijo y sucesor, Ramón Berenguer II parece llevar también en su mano izquierda un volumen, reemplazado luego por una palma a resultas de una enmienda del miniaturista.

Los reyes incluida Doña Petronila van coronados y con los atributos reales, cetro y la esfera. Pedro IV, lleva pendiente del cinto la daga o punyalet que siempre le acompañaba y que luego se ha convertido en una de sus señas de identidad en el imaginario colectivo de la historia de la Corona de Aragón.

Ramiro II el monje va tocado con prendas religiosas y su corte de pelo es monacal, tampoco su capa va forrada de rojo. En el rollo de Poblet aparecen, los que aquí vemos seguidos, los once condes de Barcelona (Wifredo el Velloso, Wifredo II, Mirón, Senifredo, Borrell, Ramón Borrell, Berenguer Ramón I, Ramón Berenguer I, Ramón Berenguer II, Ramón Berenguer III y Ramón Berenguer IV), y en los reyes herederos del condados barcelonés y mal llamados “condes reyes aragoneses” (Alfonso II el Casto, Pedro II el Católico, Jaime I el Conquistador, Pedro III el Grande, Alfonso III el Liberal, Jaime II el Justo, Alfonso IV el Benigno y Pedro IV el Ceremonioso), a los que se añaden en el pergamino los cinco reyes privativos de Aragón (Ramiro I, Sancho Ramírez, Pedro I, Alfonso I y Ramiro II, más la reina Petronila, esposa de Ramón Berenguer IV). El matrimonio de ambos, que sellaría la unión definitiva de la casa condal de Barcelona a la corona real de la dinastía aragonesa, se conmemora en el pergamino con la convergencia de los dos troncos en dos círculos secantes que rodean a Ramón Berenguer IV que aparece como conde y a Petronila como regina: el conde ofrece el anillo de su alianza a la reina que está embarazada hecho que se aprecia en su postura y aspecto, aunque hay contumaces en el absurdo que afirman “Petronila parece inclinarse con gesto de reverencia hacia el conde de Barcelona».
Conviene recordarlo frente a los que se inventan una historia a costa de romper el legado común.


Hay quienes insisten, en la línea de la perversión histórica, en citar a los reyes aragoneses como los “condes reyes” a partir de Alfonso II, cuando lo cierto es que lo que continúa es la secuencia real aragonesa tal como se cita en la Cronica Regum Aragonum et Comitum Barchinone, procedente de San Juan de la Peña y hoy en la Biblioteca Nacional de París.
Los condes no van coronados, llevan espada y una palma o un ramo de azucenas. Los condes en vez de pomo y cetro llevan espada y con ella se simbolizaba también la justicia y el poder.
Los reyes incluida Doña Petronila van coronados y con los atributos reales, cetro o pomo y esfera. Ramiro II el monje va tocado con prendas religiosas y su corte de pelo es monacal, tampoco su capa va forrada de rojo.
En el rollo de Poblet aparecen, los que aquí vemos seguidos, los once condes de Barcelona, y los reyes herederos del condados barcelonés y mal llamados “condes reyes aragoneses”, a los que se añaden en el pergamino los cinco reyes privativos de Aragón desde Ramiro I a la reina Petronila, cuyo enlaces sellaría la unión definitiva de la casa condal de Barcelona a la corona real de la dinastía aragonesa.
Ello se refleja en el pergamino con la convergencia de las dos líneas en dos círculos secantes que rodean a Ramón Berenguer IV que aparece como conde y a Petronila como regina: el conde ofrece el anillo de su alianza a la reina que aparece en avanzado estado de gestación hecho que se aprecia en su postura y aspecto, aunque hay quienes se empecinan en afirman que la reina “Petronila parece inclinarse con gesto de reverencia hacia el conde de Barcelona”.
El Académico de la RAH Don Faustino Menéndez-Pidal de Navascués fue categórico en el asunto al denunciar que algunos polígrafos nacionalistas: “Encabezan las injusticias históricas respecto a Cataluña con el Conde Ramón Berenguer IV; este al casarse con la reina niña aragonesa hizo demasiadas concesiones, pues debió haberse titulado rey de Cataluña y de Aragón. Pero tal reproche olvida una dificultad: que Cataluña, la unidad diferenciada que pretenden, no tenía una clara existencia ni aún en el nombre, pues catalanus y Catalonia no aparecen en los documentos oficiales hasta treinta o cuarenta años más tarde y olvida también que el tomar el título de rey no dependía entonces y no dependió después del capricho individual. Pero Ramón Berenguer IV sin saber que estaba desagradando al nacionalismo del siglo XX hizo más que el no llamarse rey: se reconoció vasallo del emperador toledano Alfonso VII, hecho bien divulgado por la honradez historial de Zurita, pero callado por historiógrafos nacionalistas catalanes, quienes cuando tienen que hablar del emperador y del conde-príncipe de Aragón envuelven la historia en una terminología anacrónica y enfática: els dos sobirans, el del Estat castellà y el del Estat catalano-aragonès, y llama Confederación catalano-aragonesa a lo que siempre se llamó simplemente REINO DE ARAGÓN”.

Pedro, alma de cántaro, que España depende de tu firmeza. Si eres bueno, Dios te lo premiará con la presidencia del gobierno, no lo dudes pero, tienes que ganartelo

De todo esto no podemos esperar nada bueno… Exijamos que el gobierno y responsables cumplan con su deber y responsabilidades

Pero que cinismo y caradura tienen los separatas y la izquierda radical de este país al que eluden nombrar, ESPAÑA, al que como mucho llaman estado español

En los últimos 30 días, sus programas informativos han sido fundamentales para difundir esa falacia separatista que asegura que España antepone la represión al diálogo

Empezó el fin de semana con la Tocata -en sentido coloquial, tocata puede significar ‘paliza’ y eso precisamente fue el monólogo de Puchemón “Cocomocho” el viernes 27 en su hemicirco

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Alto y claro: Han usado el erario público y el adoctrinamiento y al final han pretendido dar un golpe de Estado bien chapucero