II República y la Dictadura del Proletariado: La verdad, toda la verdad y nada más que la verdad (y 3)

Largo Caballero
Largo Caballero, el ‘Lenin español’ con monumento en Nuevos Ministerios, uno de los más activos organizadores de la Dictadura del Proletariado y del golpe de Estado camuflado como huelga revolucionaria en octubre de 1934. Decía: “Habrá que expropiar a la burguesía por la violencia”… La izquierda quiere quitarle calles a Dalí o Bernabéu pero deja las de Carrillo o La Pasionaria, o monumentos como este. Mientras se le quiere quitar calles a Dalí o Bernabéu se mantienen las de Carrillo o Pasionaria.

 

 

“La izquierda quiere quitarle calles a Dalí o Bernabéu pero deja las de Carrillo o La Pasionaria, o monumentos a la Dictadura del Proletariado como este. Mientras se le quiere quitar calles a Dalí o Bernabéu se mantienen las de Carrillo o Pasionaria”

 

 

El Frente Popular ganó las elecciones de febrero de 1936. Si esto era una derrota para la derecha, también lo era para Alcalá-Zamora y sus aspiraciones. Azaña fue el encargado de formar gobierno. Los republicanos de izquierdas no habían olvidado la actitud de Alcalá-Zamora desde junio de 1933. Se abrió un debate en las Cortes sobre la inconstitucionalidad de la última disolución de las mismas, ya que según la Constitución de 1931, el presidente estaba facultado para disolver las Cortes dos veces, pero la segunda disolución podía ser sometida al enjuiciamiento de la Cámara, y si una mayoría consideraba que se había cometido alguna irregularidad, el presidente podría ser destituido.

 

 

“Cuando el Frente Popular se derrumbe -anunció Largo Caballero-, como se derrumbará sin duda, el triunfo del proletariado será indiscutible. Entonces estableceremos la dictadura del proletariado”

La controversia se produce cuando la nueva mayoría de las Cortes, considerando que ésta era la segunda disolución, enjuician la actuación del presidente y dictaminan que la disolución se había producido con mucho retraso, por lo que el presidente debía ser destituido. Sin embargo, había quien opinaba que ésta era la primera disolución, ya que la anterior (la de 1933) no debía contarse al tratarse de las Cortes Constituyentes, las que elaboraron la Constitución y por tanto eran anteriores a ella.

 

 

Las huelgas se eternizaron y generalizaron produciéndose la destitución anticonstitucional del presidente de la República. El 7 de abril de 1936, 238 diputados de las Cortes españolas votan a favor de la destitución de Niceto Alcalá-Zamora como presidente de la República por cinco votos en contra. Diego Martínez Barrio, presidente de las Cortes, se hace cargo de la Jefatura del Estado de forma interina, hasta que el 11 de mayo es sustituido por Manuel Azaña, el último presidente de la República española.

 

 

Largo Caballero afirmaba el 14 de mayo de 1936: «Cuando el Frente Popular se derrumbe -anunció-, como se derrumbará sin duda, el triunfo del proletariado será indiscutible. Entonces estableceremos la dictadura del proletariado, lo que… quiere decir la represión… de las clases capitalistas y burguesas» (Cádiz, tras la victoria del Frente Popular, al que pertenecía el PSOE. El socialista, 26 de mayo de 1936. H. Thomas, La guerra civil española, Grijalbo, Barcelona, 1976, p. 203).

 

 

Profanación de tumbas y destrucción de la Iglesia de San Miguel el Alto de Toledo
Profanación de tumbas y destrucción de la Iglesia de San Miguel el Alto de Toledo

 

 

 

Ante las quejas de la oposición por los desórdenes generalizados y el flagrante y continuo incumplimiento de las leyes el gobierno respondió con amenazas de muerte y armando a los sindicatos, que se materializaron y quedaron culminadas con el asesinato del jefe de la oposición José Calvo-Sotelo el 13 de julio de 1636.

 

 

“Los militantes socialistas por los ideales comunistas de la Dictadura del Proletariado, infiltrados en las Fuerzas de Seguridad y a las órdenes de un capitán de la Guardia Civil, sacaron de su casa y asesinaron al Calvo Sotelo con la clara intención de provocar la sublevación prematura de las derechas”

 

 

 

Los militantes socialistas que, infiltrados en las Fuerzas de Seguridad y a las órdenes de un capitán de la Guardia Civil, sacaron de su casa y asesinaron al Calvo Sotelo con la clara intención de provocar la sublevación prematura de las derechas, que creían fácil de aplastar. No en el asesinato, pero sí en su encubrimiento, todo el PSOE fue cómplice. Y el que más, Indalecio Prieto, que recibió la confesión de los asesinos y los ocultó. Tras el magnicidio, él sí hizo un diagnóstico exacto…«esto es la guerra»… y se dispuso a ganarla.

 

 

Los hechos fueron así… en la madrugada del 13 de julio de 1936 un grupo de guardias de Asalto y militantes socialistas, dirigido por el capitán de la Guardia Civil Fernando Condes, que se encargaba de la instrucción militar de la “motorizada”, guardia pretoriana del dirigente del PSOE Indalecio Prieto, le detuvo en su domicilio y le introdujo en el interior de una camioneta de la guardia de Asalto donde Luis Cuenca, militante de las Juventudes Socialistas y también guardaespaldas de Indalecio Prieto le asesinó a sangre fría disparándole dos tiros en la nuca. Inmediatamente después del asesinato el capitán Condes, que fue reconocido por la viuda de Calvo Sotelo, estuvo oculto por una noche en casa de la diputada Margarita Nelken.
Previamente Calvo Sotelo había sido amenazado de muerte en sede parlamentaria por Dolores Ibárruri La Pasionaria, el 16 de junio, e indudablemente por Ángel Galarza, el 1 de julio. Posteriormente los dos líderes del PSOE se pronunciaban sin lugar a dudas sobre el significado del crimen.

 

 

Indalecio Prieto escribía el día 14 de julio en El Liberal: «La trágica muerte del Sr. Calvo Sotelo servirá para provocar el alzamiento… Será una batalla a muerte, porque cada uno de los bandos sabe que el adversario, si triunfa, no le dará cuartel».

 

 

 

Indalecio Prieto
Indalecio Prieto: “Me declaro culpable ante mi conciencia, ante el Partido Socialista y ante España entera, de mi participación en aquel movimiento revolucionario. Lo declaro, como culpa, como pecado, no como gloria. Estoy exento de responsabilidad en la génesis de aquel movimiento, pero la tengo plena en su preparación y desarrollo. Por mandato de la minoría socialista, hube yo de anunciarlo sin rebozo desde mi escaño del Parlamento. Por indicaciones, hube de trazar en el Teatro Pardiñas, el 3 de febrero de 1934, en una conferencia que organizó la Juventud Socialista, lo que creí que debía ser el programa del movimiento. Y yo algunos que me están escuchando desde muy cerca, saben a qué me refiero acepté misiones que rehuyeron otros, porque tras ellas asomaba, no sólo el riesgo de perder la libertad, sino el más doloroso de perder la honra. Sin embargo las asumí.”

 

Largo Caballero iba más allá y el 16 de julio de 1936, en el diario socialista Claridad aprobaba los métodos terroristas y violentos, cualquier cosa menos la democracia y a favor de la Dictadura del Proletariado : «La lógica histórica aconseja soluciones más drásticas. Si el estado de alarma no puede someter a las derechas, venga, cuanto antes, la dictadura del Frente Popular. Dictadura por dictadura, la de izquierdas. ¿No quiere el Gobierno? Pues sustitúyale por un Gobierno dictatorial de izquierdas… ¿No quiere la paz civil? Pues sea la guerra civil a fondo. Todo menos el retorno de las derechas».

 

 

“Tendremos que estar varios años maldiciendo la estupidez y la canallería de estos cretinos criminales”

 

 

 

Tras la terrible experiencia de la II República, sus “padres espirituales” afirmaron de aquellas izquierdas que se llamaban así mismas republicanas:
«¡Qué gentes! Todo es en ellos latrocinio, locura y estupidez»
«Tendremos que estar varios años maldiciendo la estupidez y la canallería de estos cretinos criminales»
«…¿Cómo poner peros, aunque los haya, a los del otro lado?…»
«Lo más irritante de los rojos es su constante mentira» (Gregorio Marañón).
«Lo que nunca pude concebir es que hubieran sido capaces de tanto crimen, cobardía y bajeza»
«Cuanto se diga de los desalmados mentecatos que engendraron y luego nutrieron a sus pechos nuestra gran tragedia, todo me parece poco»
(Ramón Pérez de Ayala).
El propio Azaña los llamó «una caterva de botarates»
«¿Tendremos que resignarnos a que España caiga también en una política tabernaria, incompetente, de amigachos, de codicia y botín, sin ninguna idea alta?».

 

 

Ortega y Gasset, por su parte, criticó severamente a los intelectuales extranjeros que respaldaban al Frente Popular y la Dictadua del Proletariado sin tener apenas idea de la historia ni de la actualidad de España.

 

 

Los milicianos rebuscaban
Los milicianos rebuscaban sin éxito motivos para denunciar ante el mundo los excesos del clero católico, con las consabidas “leyendas urbanas”. Pensaban, incluso, descubrir fetos de los abortos habidos por las religiosas… Pretendían mostrar a las claras la ausencia de santidad que se hacía explícita en los efectos de la corrupción sobre los cuerpos, enseñando cómo, a pesar de haberse recubierto de un halo de santidad, los miembros de la Iglesia quedaban sometidos a la misma suerte que el resto de los mortales, condenados a la muerte y la putrefacción… y no sé cuántas cosas más pergeñadas en las mentes perversas del más puro anticlericalismo

Tras la Guerra Civil, Julián Besteiro, encarcelado en Madrid y a merced de los tribunales militares franquistas, señaló a los responsables de la gran tragedia: «Estamos derrotados por nuestras culpas, aunque hacer mías esas culpas no deje de ser retórica. Estamos derrotados nacionalmente por habernos dejado arrastrar a la línea bolchevique, que es la aberración más grande que han conocido, quizás, los siglos».

 

 

 

El PSOE se ha empleado a fondo, durante estos últimos años, en el blanqueamiento de la Segunda República y de la posición de dicho partido ante ese desastroso régimen tanto que ahora cuando se pone de moda cada 14 de abril izar banderas republicanas, lo hemos visto en Cádiz, Valencia… y celebrar la tragedia del advenimiento de la criminal II República se hace necesario que nos informemos, que investiguemos, que leamos y sobre todo que difundamos la verdad y desmontemos la mentira, para que nadie se deje engañar por los que se sienten herederos de aquel régimen de terror de aquella atrocidad que destrozó nuestra España.

 

 

 

Todo el arco parlamentario de la izquierda, heredera de estos maleantes que hemos citado, seguidos por la idiocia del centro derecha ignorante y acomplejado viven en el fraude de la alabanza permanente a la república, abierta o implícitamente, mantenido por una prensa manipuladora dentro del barrizal de corrupción de la política española que esperemos se trague definitivamente a toda esa dañina hez que flota sobre el légamo estancado y sin vida. Se alaba al Frente Popular, quizá porque fue derrotado por Franco, ¡menos mal!, pues liberó a España de convertirse en una república soviética y Dictadura del Proletariado, pero nadie habla de los “estúpidos y canallas” que dieron el oro español a Rusia, o que saquearon los bancos para su retiro dorado en México, o se quedaron con el saqueo de obras de arte dedicándose al suculento negocio de las antigüedades en Europa, fruto del incendio, del saqueo, del crimen y del escarnio de las tumbas que abrieron y esparcieron con macabra saña.

 

 

 

Desde 1975 España lleva 40 años haciendo el ridículo más sonoro, los españoles padecemos una enajenación mental, esperemos que “transitoria”, pero que dura ya más de 40 años.

 

 

 

Los españoles no saldremos adelante indignándonos, ni desesperándonos, sino despertando de una vez y recuperando el sentido común y la decencia.

 

 

Momias en las calles de Barcelona.
Momias en las calles de Barcelona. Terrible imagen del llamado poder de la Dictadura del Proletariado

 

 

 

Parece como si un afán adormecedor, fruto de un nuevo orden mundial, quisiera crear una sociedad homogénea basada en la igualdad de encefalogramas planos de sus miembros, sumergiendo a los individuos en una modorra colectiva ajena a toda labor ejemplificante, a la vez que se nos suministra un anestésico en vena a través de la televisión con los “realitis” y la “tele-basura” para acabar de borrar nuestras mentes, vaciarlas de todo contenido positivo y dejarlas anestesiadas, incapaces de reaccionar, únicamente ante las necesidades primarias de bebida y comida manteniéndonos en un estado de letargo cerebral comatoso y sin señales de vida inteligente.

 

 

El resumen de nuestra historia reciente se puede resumir en tres puntos:
1.- El “Estado Federal” de 1873 nos trajo la solicitud del Cantón de Cartagena de integrarse en EEUU, solicitud que no prosperó porque, gracias a Dios, fue desestimada por el Presidente Grant. Estado federal al que los ignorantes socialistas empujan a la derecha ignorante actual.
2.- El “Estado Autonómico” de 1931 nos trajo, en octubre de 1934, la sublevación de Companys, que el Gobierno republicano, más valiente y decidido que el actual, resolvió en 10 horas.
3.- El “Estado Autonómico” de 1978 nos ha traído, en septiembre de 2012, la sublevación de Mas y el golpe de estado desde la generalidad de Cataluña, que el gobierno actual no se decide a resolver, con el silencio del mismo, la oposición, el arco parlamentario y del jefe del estado.

 

 

 

Segunda página de la edición de El Socialista,
Segunda página de la edición de El Socialista, periódico oficial del PSOE, del 25 de julio de 1933. Titulares de largo Caballero. Decía aquello de: “Habrá que expropiar a la burguesía por la violencia”. Dictadura del Proletariado.

 

 

A pesar de los tres “éxitos históricos” que acabo de mencionar, algunos nos siguen dando la matraca con que lo que nos conviene es “dialogar y realizar una reforma constitucional en sentido federal”, es decir, olvidarnos de Cartagena, emular a Yugoslavia y suicidarnos… cuando lo que por razones de supervivencia necesitamos un auténtico TIEMPO NUEVO con la aplicación del Código Penal y la Constitución, y recuperar un estado unitario, es decir, aplicar las leyes y el tan traído artículo 155 de una vez por todas y, a continuación, realizar una reforma constitucional en sentido unitario, con referéndum en toda España, lejos de mantener los pesebres corruptos de las autonomías y por supuesto acabando con sus competencias, enemigas y de espaldas al pueblo español, único propietario de la soberanía nacional y que los separatistas insultan a diario, sin que el jefe del estado ni el gobierno hagan absolutamente NADA.

 

 

 

Los españoles cabales y decentes tenemos que despertar ya y manifestar claramente que ni nos conviene el cianuro ni nos bastan las aspirinas, que lo que necesitamos urgentemente es cirugía de urgencia.

 

 

 

Lo que necesitamos es un estado unitario, sin autonomías, en el que los españoles residentes en Barcelona y Vitoria tengan la misma autonomía que tienen los franceses que viven en Perpiñán y Biarritz, es decir, ninguna, un espacio en el que realmente todos los españoles seamos LIBRES E IGUALES, lejos del desenfreno legislativo que ha creado y alimentado “hechos diferenciales” insostenibles.
Y sobre todo, una derecha y una izquierda que miren con visión de futuro y perspectiva de conjunto sin fundamentar sus ideologías en odios y en falsas reconstrucciones de la Historia.

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José Crespo

José Crespo

José Crespo. Si Vis Pacem Para Bellum, enamorado de Aranjuez la ciudad donde vivo, Soldado en la reserva, colaborador en radio y publicaciones electrónicas, autor de trabajos históricos dedicados al Servicio Militar y Valores, y a personajes en concreto como Juan de Oñate, Blas de Lezo o Pedro Menéndez de Avilés y en general a Españoles Olvidados en Norteamérica. Rechazo la denominación de experto, prefiero las de "enamorado de" o "apasionado por".

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