«Los españoles estamos al pairo en una barquita que hace aguas, sin barco, sin velas, sin capitán y dirigiéndonos al desastre económico».
La depresión de España. Por Rodolfo Arévalo

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«Los españoles estamos al pairo en una barquita que hace aguas, sin barco, sin velas, sin capitán y dirigiéndonos al desastre económico».

«Hoy terminan las fiestas Navideñas de este año y nos queda la parte de desmontar todos los adornos y limpiar».

«En mi carta a los Reyes Magos, solamente he pedido fuerzas para seguir viviendo, sobrellevar mis pequeñas dolencia, sin hacer grandes alharacas por el sufrimiento».

«Lo peor que existe en el mundo son esos, que aparentan ser lo que no son y con mala leche, es decir un colmillo resabiado».

«Ellos me habían pedido que llevara sus cenizas mezcladas, tras ser incinerados sus cuerpos, y las depositara en algún lugar de la sierra en Navacerrada»

«No sé si estoy envejeciendo, o simplemente es la sensación gris que produce en mí este tiempo bastante inaguantable e insoportable».

«Lo de pasearse con la bragueta abierta por doquier, como hace de vez en cuando un alto cargo del PSOE del cuál todo el mundo ya sabe el nombre, no va conmigo».

«Tengo la sensación de que todo, absolutamente todo, está sometido a un pensamiento fluctuante y de baratillo. Da la sensación de que hay algo vacío debajo de nuestra base»

«La incapacidad de colocarse en el lado que nos toca de la geografía y de la historia, la han perdido un sin número de personas que habitan entre nosotros»

«Antes el tener más territorios era la razón de la guerra, tal vez incluso poseer regiones ricas en minerales o incluso en un clima apropiado para cultivar, movía las ganas de conquista».

«Hoy en día saber la vida y milagros, de cualquier pajarito, por diminuto que sea, es algo que solo requiere el esfuerzo de teclear su nombre en la barra de búsquedas de tu ordenador».

«Está claro que ladrones los hay en cualquier parte del mundo, pero aquí en España robar y las malas artes están a la orden del día».

«La realidad es tan deleznable, tan rechazable. tan absolutamente inmoral, que habría que volver de alguna manera a la inocencia».

«El ser humano es un animal muy violento, aunque no lo parezca. La guerra siempre se ha usado para anexionar territorios, por intereses generalmente económicos».