«Estoy aburrido por las inacabables y machacantes rutinas cotidianas de políticos y sinvergüenzas, perdón, tal vez debería decir de políticos sinvergüenzas».
Esto es mío, yo lo quiero, todo para mí. Por Rodolfo Arévalo

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«Estoy aburrido por las inacabables y machacantes rutinas cotidianas de políticos y sinvergüenzas, perdón, tal vez debería decir de políticos sinvergüenzas».

«El gobierno practica el cholismo político de chichinabo consistente en aguantar el resultado, es decir, mantener contento al conglomerado Frankenstein».

«Hoy es el primer aniversario también de la ignominia que supone haberlo dejado prescribir para acabar en el baúl de los recuerdos».

«Sueño, y no quiero soñar con un gobierno decente, honrado, que luche por el bienestar del pueblo español y de mi amada España».

«Si no fuera tan triste te tendrías que reír pero como ya no está de moda reírse de los paletos, dejémoslo en otra cacicada más de dos desequilibrados disfrutando de su charlotada histórica».

«En este lodazal, urge recuperar la exigencia de veracidad, no por moralina barata, sino porque sin ella, no puede haber ni democracia ni sociedad».

«Hoy no creo que lluevan pepinos rusos, ni por consiguiente habrá que dejar de hacer la compra para ir a defender Ceuta, Melilla o las Canarias de los moros».

«En un país donde la casta gobernante tilda a todos los autónomos de empresarios, hay que pensárselo dos veces antes de tomar esa trascendental decisión».

«Padecemos a un gran tartufo que ya no puede salir a la calle, que sólo aparece en ambientes enlatados donde sus corifeos le jalean con fervor».

«Para ellos, que el pueblo sufra y pague las consecuencias de sus malas decisiones no tiene importancia. El pueblo no les importa nada».

«No hace falta señalar todo el tiempo lo que se muestra tal cual es. Lo que hay que desenmascarar es lo que pretende disfrazarse».

«Son siete años los que lleva en la Moncloa y es hora ya de enjuiciar políticamente todo ese periodo gubernamental. El veredicto de los españoles lo daremos en las urnas».

«¿Para qué necesitamos gobierno en el país, si, como hombres prehistóricos, por la casa hemos de luchar?».

«Desde el PSOE parece que definitivamente le están haciendo la cama a la ministra comunista, cansados de que no sea capaz de controlar a sus huestes»