«Por lo que parece, en Argentina como bien dice Milei, “la gente no odia lo suficiente a los periodistas”, pero, ¿y en España?»
Conversaciones en el andamio. La gente no odia lo suficiente a los periodistas. Por Francisco Gómez Valencia

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«Por lo que parece, en Argentina como bien dice Milei, “la gente no odia lo suficiente a los periodistas”, pero, ¿y en España?»

«Nada tan «solidario» como tirar millones a la basura para que la Guardia Civil se quede sin balas y los contribuyentes paguemos las ocurrencias de esta panda de inútiles».

«La izquierda española se desgarra por dentro y su discurso antimilitarista choca con la realidad de un Gobierno que necesita contentar a la OTAN y a Estados Unidos».

«¿Acaso le digo yo cómo tiene usted que limpiar la mugre de su casa? Pues los masones sí se atreven. Han hecho suyo a Francisco».

«Como que hay Dios, después de esta Semana Santa tan original, sin duda vendrá un puente de mayo, esperemos que inolvidable y singular».

«Es hora de que este Gobierno rinda cuentas y de que España recupere la dignidad que Sánchez y los suyos le han arrebatado».

«Pavonearse por cerrar acuerdos que suenan a limosna mientras se arrodilla ante un régimen que haría sonrojar a Stalin no tiene precio».

«En estos momentos me acuerdo del bueno de Javier Santamarta del Pozo porque siempre termina sus tuits diciendo amos no me jodas».

«Mientras los liberales lloriquean y los “marimacrones” se reúnen para no decidir nada, él sigue adelante, demostrando que se puede ganar sin pedir permiso»

«La UE lleva décadas friendo a Estados Unidos con aranceles para sacarle jugo a su inmenso y voraz mercado, y ahora cosecha lo que plantó».

«Hoy, al abrir el plazo del IRPF, los españoles no solo rellenamos formularios: firmamos un cheque en blanco a un gobierno criminal que nos exprime sin piedad».

«El gobierno de Sánchez está echando gasolina a un fuego creado de manera artificial para que actúe como cortina de humo para tratar que no se hable de su metástasis».

«Si la primera es una guerrera atrapada en las trincheras, la segunda es una estadista que ha conquistado el campo de batalla».

«España secuestrada, el porvenir negro, el presente incierto y para colmo, el pasado resignificado. Tócate las narices».