¿y tú me preguntas qué es fango mientras clavas tu pupila en mi pupila azul?… ¡fango eres tú!
Los secuestradores del relato. Por José Crespo

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¿y tú me preguntas qué es fango mientras clavas tu pupila en mi pupila azul?… ¡fango eres tú!

«Sánchez viene acusando a la oposición de emplear acusaciones falsas atribuyéndose para sí la licencia de demócrata adueñándose del relato».

«Me recuerda Silvia Intxaurrondo, a ese comunista de altos ideales igualitarios, de apellido Valero, que protagoniza una de las narraciones de «A Sangre y Fuego» de Chaves Nogales».

«Parecía que estábamos a un paso del golpe de estado pero ya estamos de lleno en él: La democracia soy yo».

El horizonte de sucesos, como en un agujero negro, lo engulle, camufla y oculta todo. ¡Por Tutatis! ¡Vaya pandilla de políticos en el gobierno!

¡Extra, extra, ya tenemos manifiesto periodístico en favor del felón! (1) Lo que me gusta, lo que me encanta, de la política, cuando se crispa, …

Nuestro Marat patrio quiere que los españoles nos peleemos, para que el ruido esconda sus vergüenzas y sus iniquidades.

La Mateo, Rosa María Mateo, apostó por la secta a la que nada le importa España, su propia empresa y ni tan siquiera las mieles de la credibilidad que ella disfrutó ante los españoles.

¿Por qué el señor Carlos Cruzado sale permanentemente a dar su opinión en todas las televisiones públicas y las televisiones generalistas?

Cuando nos encontramos en época de elecciones, los políticos aparecen totalmente sonrientes ante sus seguidores.

A mediados de este año 2024 se ejecutará otro contrato para que los ministros y Sánchez aparezcan esplendidos en sus actos maquillados como verdaderas estrellas de Hollywood.

La Izquierda está descolocada, y el problema siempre es su incapacidad genética para admitir la posibilidad de que se pueda pensar de forma distinta a como establece su ideología.

Si criticas a Sánchez, los progres que le lamen el culo a Sánchez, te llaman franquista (y hasta nazi)…

Los adjetivos, como las metáforas, los carga el inconsciente y desnudan al autor por su ropaje de cristal de las diferentes capas de significado superpuestas al estilo de esa cebolla que siempre nos hace llorar al modo del comportamiento zafio y barato del falso periodismo.