Que Sánchez era un traidor, se sabía, que era un cobarde, también se sabía, que además de embustero soez y macarra era un sin vergüenza, también.
Crónicas circenses. Por Antonio E.

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Que Sánchez era un traidor, se sabía, que era un cobarde, también se sabía, que además de embustero soez y macarra era un sin vergüenza, también.

Mientras, el aberrante proyecto de ley de amnistía redactado por los que se quieren beneficiar de ella, sigue dando pasos.

Lo siento Risto, a mi no me manipula, ni tú, ni nadie. La inteligencia debe ir acompañada de cierta flexibilidad, porque nada es absolutamente blanco ni negro.

Este es el país que este gobierno está construyendo, un país en el que si no te sometes recibirás todo el peso, no de la ley, sino del poder y sus instrumentos para destruirte.

Siempre lo dije, y lo seguiré manteniendo: el voto tiene muchos pretendientes, pero un solo dueño, ustedes.

Hacen falta seis hombres buenos en las filas socialistas que voten en contra de esa ley de impunidad en el Congreso.

Las sospechas siguen vivas, la esperanza de saber quién cometió el atentado y por orden de quién, también.

La verdad es que muchos políticos endiosados sobre todo del gobierno usan ese ritornelo anti prensa “hoy no toca”, tan poco democrático.

En España hasta para las tramas somos absolutamente pasionales así que queridos “amics” no lo llaméis sanchismo, es sudapollismo.

Los índices de audiencia olvidan su liderazgo desde que en TVE obviaron, desde el ERE y la sectaria política de Zapatero que consumó la fechoría ideológica, la esencia de los conceptos.

Durante mas de sesenta años «A sangre y fuego» ha estado ninguneada por los poderes políticos de la izquierda y de la derecha.

Se acabó el tiempo de callar y tragar, de sentir impotencia ante vuestros insultos, de soportar vuestra falsa autoridad moral.

Normalizar el caos es la única forma que les queda, a la que siempre recurren cuando la razón desasiste sus falsos argumentos.

Mañana domingo vamos a tener una noche entretenida e interesante, aunque espero que no llegue la sangre al río a pesar de esta gentuza de la izquierda.