En la España de hoy, es mínimo el peso de la intelectualidad, los escritores con personalidad. ¿A qué se debe tal ausencia?
Divagaciones gratuitas sobre la intelectualidad. Por Amando de Miguel

www.lapaseata.net

En la España de hoy, es mínimo el peso de la intelectualidad, los escritores con personalidad. ¿A qué se debe tal ausencia?

Entre sus indecencias, lo más indignante que dijo y que justifica sobradamente lo que recojo en el título, fue equiparar a España y a Vascongadas.

La recesión a España ha acudido y nadie en el Gobierno sabe cómo ha sido: La que menos y embelesada por su amito, ¡Nadia Calviño!

Lo peor que se puede decir del sistema político español es que se ha perdido la claridad que tenía la palabra Estado.

Los Migueles por supuesto no podían faltar al festín que se convertirá en la grande bouffe del poder con el que Sanchez el autocráta se rodea.

La auténtica democracia consiste en una continua propensión a corregir errores, pues nunca alcanzará la perfección. Esa es su grandeza.

Imprescindible hoy Carlos Alsina en su monólogo titulado Veintitrés muertos y un presidente gélido sobre el cambio de discurso dePedro Sánchez.

Yo puedo perdonar, incluso pasar página, pero nunca olvidar, porque tengo una máxima heredada de mi madre: El que la hace la paga.

Para oír o escuchar a ideólogos y demagogos, ya me busco por las redes la última sandez de cualquier político de izquierdas, y listo.

La mayoría social está más interesada en personajes de ficción como Buzz Lightyear, que en el de los nefastos personajes reales que dirigen sus vidas.

Recuerda periodista el Periodismo veraz que soñaste en el paraíso de tu infancia cuando todavía eras feliz

Ya sabe usted quien estorba, y no a la oposición, sino a España. Es usted un indigno presidente del todo por el Falcon y otras bagatelas.

Señor Ferreras. estos individuos con los que aparece en la foto han aparecido en sus programas con regularidad anunciando indicios relevantes.

Vuelve el viejo cañón Bertha en versión actualizada (Barroso & Contreras & Ferreras) ¿Señor Ferreras, encarga usted los artículos?