Los comunistas, filoterroristas y separatistas no se han hecho esperar en su vómito de protesta a un capitán que recibe una bendición.
Un capitán recibe una bendición y se convierte en un fascista. por José Crespo

www.lapaseata.net

Los comunistas, filoterroristas y separatistas no se han hecho esperar en su vómito de protesta a un capitán que recibe una bendición.

El Gobierno limosnea 50 millones a Andalucía, media milésima de los 20.000 millones que Sánchez dio a la loquilla de Irene para sus chiringuitos igualitarios.

El mensaje camuflado de humor de Antonio Castelo se limita a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente.

Los franceses ni siquiera supieron controlar los accesos al estadio, atracos incluidos, así que muchos deberían leer lo que dijo su Presidente.

La batalla mediática de Kiev intenta limpiar la imagen del batallón Azov tras su derrota y rendición de la acería Azovstal en Mariúpol.

Prefiriendo quedarme solo a sumarme a ideas que no comparto. Procuro estar siempre del lado de la verdad y no apartarme de lo que dicta mi conciencia

Con el advenimiento de un nuevo grupo, Los vendidos, al mundo del entretenimiento, el alienado televidente emprende una feroz batalla, cadena a cadena, por conservar su estabilidad mental

Creo que se equivoca el Rey Felipe VI, o sus asesores, si interpretan que el apoyo publico es únicamente a la figura de Don Juan Carlos.

Vivimos en un mundo virtual, de realidades, ensoñaciones, músicas y demás zarandajas creadas por interesados para distraer al pueblo.

Cosas del gobierno, la banda del Sánchez y los periodistas del régimen. Los políticos y funcionarios que dirigen el estado miraron hacia otro lado.

El Rey es bienvenido, es la única persona de alcurnia que, junto a muy pocos más, tiene el derecho de ser bien recibido en su país.

Ni tanto ni tan calvo, que las instituciones, en este caso el Estado, no deberían estar sujetas en su consideración a los intereses partidarios de nadie.

Mª Eugenia Rufino Morales, Alcaldesa de Salobreña, primero defiende la legalidad, pero… la mano de Moncloa que reparte es alargada.

Las criaturas buscan su infierno y lo adoran. La prohibición no sirve para nada. Tan solo para esconder el problema, que es del mundo entero.