Al Matón de Esquina no le queda más remedio que ver fruta por todas partes. En los chistes, en los memes, en los medios de comunicación, en las manifestaciones…
Sánchez, me gusta la fruta. Por Manuel Jesús Pérez Lorenzo

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Al Matón de Esquina no le queda más remedio que ver fruta por todas partes. En los chistes, en los memes, en los medios de comunicación, en las manifestaciones…

Este es el país que este gobierno está construyendo, un país en el que si no te sometes recibirás todo el peso, no de la ley, sino del poder y sus instrumentos para destruirte.

¿Cuántas maletas cuesta todo esto? Ya no saben hacia dónde tirar, para tapar los escándalos que empiezan a acercarse peligrosamente a Sánchez.

Siempre lo dije, y lo seguiré manteniendo: el voto tiene muchos pretendientes, pero un solo dueño, ustedes.

La verdad no sé si María Jesús Montero hace más cosas pero esto de ser perra de presa lo hace con un primor y una dedicación exquisita.

Esta semana ha venido marcada por dos aniversarios de muy distinta naturaleza y causas, pero con el mismo guion destructivo y manipulador del Estado.

Sánchez se sabe acorralado, pero es como un gato panza arriba, arañará, morderá, saltará y hará todo lo posible por agarrarse a su sillón.

Estamos con cortinas de humo, el «y tú más», el coco de la ultraderecha y mientras tanto España en venta y una derecha dividida.

Quiso presumir de ‘Señor de La Moncloa’ y en ‘Señor de Las Moscas’ se ha quedado: En toda ética humana, el jodido desaprensivo, desde el primer día se ha ciscado.

La derechona se impone ya en toda Europa. ¡Salvo en España, a Sánchez gracias, que resiste como una roca: menuda bicoca!

¿Cuánto tiempo deberemos sobrevolar las estupideces y despropósitos de este gobierno hasta que podamos descansar?

¿Acaso no es corrupción resquebrajar a sabiendas la existencia de España solo por un interés personal?

Hacen falta seis hombres buenos en las filas socialistas que voten en contra de esa ley de impunidad en el Congreso.

Las sospechas siguen vivas, la esperanza de saber quién cometió el atentado y por orden de quién, también.