El dictador ni siquiera ha respetado la ceremonia principal de su propia investidura, la que se celebró hace ya unos días en el cubil del forajido Pigdemont.
Crónicas de suciedad. Por Antonio E.

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El dictador ni siquiera ha respetado la ceremonia principal de su propia investidura, la que se celebró hace ya unos días en el cubil del forajido Pigdemont.

El precio de un voto antiespañol vale más que el de cualquier ciudadano español que paga sus impuestos para mantener este sistema y a esos políticos traidores.

Que farsantes y que asquerosos, los que sólo sirven para loar y justificar las maldades del que les paga.

Algo huele muy mal en todo esto, y tampoco descartaríamos que Sánchez estuviera tendiendo una trampa diabólica al Partido Popular.

Para quien no lo tenga claro una amnistía borra no sólo el delito pasado sino los futuros! Reconoce la ilegalidad o ilegitimidad de las leyes aplicadas.

Cuando creas que nada puede ser peor… acuérdate del culo de Yoko Ono”,… y se equivocaba… la cosa se puede poner más fea todavía, pero que mucho más fea.

Hora es pues de remar juntos para lograr el único objetivo digno de echar al dictador, y a la delincuencia organizada que le acompaña.

Ya, sólo nos queda el Rey, al que nos hemos dirigido muchos españoles apelando a su responsabilidad y españolidad.

Buen discurso de investidura del pepero, que dejó en evidencia a Sánchez. Su respuesta fue mandar dar la réplica al diputado más gañán de su piara.

Y ¿Qué fiesta sin la Tía Juana? En medio de la polémica sobre la amnistía, aparece Dolores Delgado y pide investigar las torturas de la policía franquista

El 19 de septiembre pasará a la historia como el “Día del Pinganillo y de la Moto GP”, que paso a glosar con sus “efemérides”.

España ante el esperpento gracias al doctor Cum Fraude y su personal capricho para seguir, como cualquier dictador, como presidente.

Todo lo que es estratégico debe ser competencia exclusiva del Estado, desde la Seguridad y la Defensa, la Justicia, la lucha contra el terrorismo.

En Génova, asumida la pérdida de la legislatura, se vivía plácidamente hasta que apareció Aznar. – ¡Dejad de rajoynear y a currar! ¡Todos a la calle a montar un pollo!