La peor censura es la autocensura con dos rombos de propia cosecha

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Últimamente y aunque mi opinión tenga poca importancia y recorrido, solo el que me puedan aportar mis amigos y conocidos, me he sentido a veces coaccionado por mi imaginación. Esta me brinda malas pasadas. A veces se convierten estas coacciones en losas que en forma de pesadilla me despiertan por la noche. Ya sé que esto es algo que le pasa a todo el mundo, pero no creo que sea exactamente por los mismos motivos.

 

 

Unos pierden a sus novias, sufren y sueñan con ello, otros caen por barrancos y despiertan sobresaltados, a veces el sobresalto los saca literalmente de la cama, a otros les apresan las deudas, raramente les apresan los deseos de pagarlas, sino más bien el temor a no poder aguantarlas más frente a los requerimientos de sus cobradores. Así los sueños son dispares y múltiples, tanto casi como seres humanos duermen por las noches. Esto es natural, a veces hasta existen agradables sueños eróticos, que solo se quedaran en eso, en ensoñaciones. Pero hay momentos en que los sueños, ensoñaciones y pensamientos en duerme vela se vuelven peligrosos para la salud y la mente.

 

“¿Por qué a veces me siento presionado por mi propio cerebro a caer en la autocensura de parte de mi pensamiento y escamotear algunas de las líneas que escribo?”

 

Parece mentira pienso, lo que deberán aguantar y sufrir los verdaderos periodistas e informadores con este tormento previo a sus publicaciones. Quizás por eso mismo haya tan pocos verdaderamente comprometidos con la moral y la cultura de occidente. Éstas, en la mayor parte de su historia no han acogido de buen grado las mentiras y falsificaciones de las ideas, en general han imperado las reglas básicas del no robarás, no matarás, honrarás a tu padre y a tu madre y muchas veces el amarás al prójimo como a ti mismo. O por lo menos desde la época del Renacimiento. Pero ¿Por qué a veces me siento presionado por mi propio cerebro a caer en la autocensura de parte de mi pensamiento y escamotear algunas de las líneas que escribo? No sé…

 

 

¡Mentira! Si que lo sé y no me lo voy a callar. Vivimos cada vez más en la sociedad de los paños calientes y del no hagas pupa, pero no por un motivo humanitario, sino por miedo a los demás. De hecho los que más temen a los demás, son los que detentan esta forma de agachar las orejas frente a las agresiones e insultos de otros. Desde que gente descontrolada mentalmente, que no por ello han de ser locos, sino desequilibrados sociales y en muchos casos Psicópatas han aparecido y tomado posiciones en lugares relevantes de nuestras instituciones , así como los que sin tener esos púlpitos para intoxicar se dedican directamente a matar cobardemente y hasta con desprecio de su vida han empezado a surgir esos frenos a la libertad de pensamiento que debe regir la democracia y los Estados de Derecho. Si a veces me corto al escribir, tanto en mis cuentos o en mi nueva novela, no se debe a que quiera mantener un discurso políticamente correcto, sino al miedo de no ser publicado o entendido o quizás simplemente a unas imaginadas futuras represalias. Autocensura.

 

 

Entonces comprendo y lamento la situación de muchas personas que profesionalmente se dedican a escribir, tanto periodistas, como filósofos y escritores y que por mucha prudencia que tengan puedan dejar translucir sus verdaderas opiniones y sentimientos. Si a mi, aprendiz poco ducho todavía, en este arte de expresar opiniones me subyugan a veces estos sentimientos, ¿qué no padecerán los que opinan a diario abiertamente en contra de los individuos que poco a poco van apestando la sociedad y encanallándola vilmente?

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Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de la novela “El Bosque de Euxido” publicado en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

Un comentario sobre “La peor censura es la autocensura con dos rombos de propia cosecha

  • Wolfson
    el 15 julio 2017 a las 12:55
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    Es sin duda la peor, porque cuando te la aplicas es porque de alguna manera ya han cercenado tu libertad de pensamiento, de modo que tienes el temor de expresarlo.

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