A esta anacrónica y decrépita izquierda solo la queda agarrarse a todo tipo de banderas, carteles propagandistas y cárteles.
Anacrónica y decrépita izquierda. Por Antonio E.

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A esta anacrónica y decrépita izquierda solo la queda agarrarse a todo tipo de banderas, carteles propagandistas y cárteles.

La política española se ha convertido en una vulgar y rastrera partida de naipes, en la que las cartas las reparte un tramposo.

Las ratas amarillas son la hez de las cloacas europeas, la roña del Mediterráneo, la reserva fecal de occidente.

La Nación no sólo son ustedes y sus machitos, la Nación somos todos, menos la escoria infecta y miserable que la quiere destruir ¡Suerte señores!

Queda la tercera y última parte, el PP, VOX y el drama que nos envolverá a todos si estos caballeros no se ponen de acuerdo.

La prensa comprada se ha especializado en ensalzar atropellos, blanquear traiciones, repartir carnets de demócrata entre criminales vascos y golpistas catalanes.

Mire usted señor Feijóo, esta moción de censura la debería haber presentado usted, Abascal se lo ofreció, garantizándole su apoyo y el de su partido.

Ni olvido ni perdón a los autores de aquella masacre, sean quienes sean y estén donde estén, que a buen seguro no estarán muy lejos.

Estos tiempos son muy malos para la lírica, más que nada porque los que tendrían que cantar, lo único que saben hacer es dar el cante

El que vino a refundar la transparencia, la prostituyó hasta la náusea, dejándola a las puertas de la casa de socorro, desnuda y medio muerta.

Esto no lo podrán tapar ni con más progresismo ni con resiliencia ni feminismo morado, ni con tanta palabrería insulsa y hueca, esto es insoportable.

Todo aquel que no tiene principios, ni ética ni dignidad, maniobra hasta que consigue ocupar todas las instituciones oficiales.

Mucho se seguirá escribiendo, acerca del servilismo que muestra esta rémora de presidente que sufrimos ante Mohamed el Innombrable.

Este es el mandato de un sin vergüenza, arropado por un consejo de ministros inanes, inútiles, correveidiles, sectarios e indigentes culturales.