«No hay semana que no tape la basura de la anterior, y parece que fue en otra vida cuando se condenó al Fiscal General del Estado con lo que ello supone».
Conversaciones en el andamio. 22 meses. Por Francisco Gómez Valencia

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«No hay semana que no tape la basura de la anterior, y parece que fue en otra vida cuando se condenó al Fiscal General del Estado con lo que ello supone».

«Lo que daría por haber visto a José Luis y a Koldo mientras le decían al juez que no piensan fugarse por culpa del arraigo».

“Le diré una cosa señor Feijóo, la izquierda no pide ni permiso ni perdón para gobernar, ahí están los resultados de la gestión de este Gobierno”.

«No existe el concepto de delito si lo cometen los suyos, y lo que los pone más calientes que el palo de un churrero es la idea de que a toda costa prevalezca su justa injusticia partidaria».

«Operación PSOE: Cuantas opciones nos da esta sencilla combinación formada por una palabra y unas malditas siglas, atendiendo solamente a la actualidad de ayer lunes ¿verdad?».

«La figura del Fiscal General del Estado como miembro efectivo del poder ejecutivo más vil que se ha conocido políticamente hablando ha muerto con él».

«Nunca y digo nunca, hay que poner la mano en el fuego por nadie, ni decir, de esta agua no beberé, o que esté cura no es mi padre. Ustedes me entienden…»

«Mientras lo contamos, fíjense en las caras pues estas en política, no son el reflejo del alma sino de su hijaputez».

«Con su paso al lado creo que Mazón ya ha cumplido, más aún si lo comparamos con los del bando del Frente Popular, los cuales parecen ajenos a sus responsabilidades políticas».

«Lo cierto es que ver a la gentecilla del Gobierno y sus respectivos grupos parlamentarios celebrando lo que sea nos escuece».

«Cuán lastimosos resultan Sánchez y los sanchistas a petición propia o por obligación cuando se defienden a base de frases como la del Fiscal General ante los jueces del Supremo».

«Presionar al Tribunal Supremo, tener en el bolsillo al Constitucional, prostituir la Fiscalía, y hacer lo mismo con la Abogacía General del Estado, no es respetar, sino manipular».

«Su sentencia más bien se trata del penúltimo ejercicio de un geta y un sinvergüenza. Su abominable afirmación es una injerencia impresentable, es decir, lo normal en un populista».

«Es de ingenuos pensar que Sánchez arrojará la cuchara por el hecho de no poder legislar. Se fumará un puro, pues el Congreso se la pela».