Esto es impresentable… hay que pedir perdón a la comunidad marroquí en España, 800.000 hermanos están muy enfadados con nosotros.
Conversaciones en el andamio: Robar y salir corriendo. Por Francisco Gómez Valencia

www.lapaseata.net

Esto es impresentable… hay que pedir perdón a la comunidad marroquí en España, 800.000 hermanos están muy enfadados con nosotros.

Franco la quitó la vesícula de joven para hacer starlux y cuando la pregunto por el apéndice, ella guarda buenos recuerdos de su juventud.

Conversaciones en el andamio: Que dice la melones, la que manda en Italia, que quien esté cobrando el paro y no quiera currar, a “TPC”.

¿Has visto que en Mallorca si no sabes catalán antes de contestar en español hay que hacerlo por señas?

Que la socialista griega del Parlamento en Bruselas como ha robado es de derechas ¿Por robar supongo…? Esto también es un golpe muy duro para la institución.

Me llama Ramírez el pasado viernes para comentarme que por fin han echado a Luis Enrique y lo han bajado del andamio.

La democracia o el poder del dinero han manoseado tanto nuestro carácter corrupto desde 1978 que ya no nos conoce ni la madre que nos parió.

Más vale que VOX entre en el Gobierno para controlar y forzar al heredero de Mariano Rajoy para que defienda a España de las alimañas.

Los grandes medios de comunicación han pasado casi de tapadillo sobre la noticia que dio la Fedea cuando afirmó que las cuentas están amañadas.

Los llamados progresistas viven su Fe de una forma más intransigente de lo debido al tratar de imponer a los demás su versión sectaria

Si la máxima ‘sólo sí es sí’ es un principio jurídico y legal de obligado cumplimiento, paren que yo me bajo.

Al frente de la manifestación de la MEMA un monigote representando a Isabel Díaz Ayuso como personificación del enemigo público número uno.

Cuando despierten piensen que en la nueva normalidad sanchista, las revoluciones las hace el PSOE al que no le preocupa perder electorado.

A una parte muy grande de la población de occidente actualmente le mola que le ofendan para contar después lo mal que nos sentimos por ello.