De Putin y la Montero: Comprender la mente de un psicópata, o la de los dioses de la corrección política, está reservado a muy pocos.
De Putin y la Montero: Comprender la mente de un psicópata está reservado a muy pocos. Por Rodolfo Arévalo

www.lapaseata.net

De Putin y la Montero: Comprender la mente de un psicópata, o la de los dioses de la corrección política, está reservado a muy pocos.

Vigilen bien a sus retoños porque lo que hoy solo es una declaración en el Congreso un día puede transformarse en un caso de pederastia.

Y así nos va, que España por muchas partes está que apesta a político renegrío, corruptos en mierda y niñatos universitarios.

Hay niñatos en la universidad que parecen querer tener que volver a cubrir heridas de bala con vendas negras como decía la canción de Cecilia.

Son unos bocazas matones sacados del principio del siglo pasado, años treinta, y que podrían volver allí y pudrirse en la puta guerra civil.

Sin estima ya por nadie que por él esté subvencionado o colocado en el erario, Sánchez ya no tiene ni un simple baño de mjultitud.

A Sánchez ser Diploide no le sirve de nada por incompetente, será el transmisor de toda la dotación genética de enfermo mental a su enjambre.

Al llegar a la vejez el peor enemigo es tu propia mente, ejercitarla día a día con actividades que te hagan mover los recuerdos es fundamental.

Hay algo grave que falla en un país como España en que el sueldo de la mayoría está en mil euros, algunos no llegan, y no son pocos.

Efectivamente, si no tienes padrino no te bautizas y menos aquí en España. Mi novela “El bosque de Euxido”, lleva dos ediciones.

No sé qué mierda de sociedad estamos creando en España que da alas a cualquier tipo de maleantes, ladrones, corruptos u okupas.

¡No me quites mi arma fundamental, la educación sectaria gritarán! Y eso es lo que han conseguido tras décadas de lavado de cerebros.

Para las próximas elecciones que te vote Txapote porque habrá que quitarse mucha costra anti libertad y orejeras para votar contra la izquierda.

En España algunos son unos tocapelotas de libro del tocapelotas. Lo malo es que siempre ha sido así y me temo que siempre lo será.