«Por la mañana, en el cementerio, me habían empujado las prisas; el sol en lo alto, el suelo humedecido y como de tempero, la soledad del camposanto…».
Paseos de noviembre. Por Diego Pardos

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«Por la mañana, en el cementerio, me habían empujado las prisas; el sol en lo alto, el suelo humedecido y como de tempero, la soledad del camposanto…».

«Descansen en paz nuestros compatriotas. Y hagan nuestros gobernantes otro Plan Sur que evite futuras tragedias. Aunque ello nos haga recordar al inquilino de El Pardo».

No sé si ustedes entienden que todo esto justifica no creer en la democracia. Me da igual. Me da igual lo que piensen ustedes.

«Si la doble moral es el aceite que permite a muchos sobrevivir, los políticos honrados han decidido, en un acto de simpleza conmovedora, renunciar a ese aceite».

«Allí donde la ausencia de la educación es notoria anidan con mayor celeridad los despropósitos que conducen a la barbarie».

«Visto lo visto, es un suicidio para España permitirle al poder que finiquite el idioma común que nos une y hace iguales a todos los españoles».

Ya he vivido cosas que no pensé que viviría, en positivo y en negativo. Mi cuaderno no está en blanco, y a veces ya me siento demasiado cansado.

«En el infortunio que se cierne sobre España va a ser cierto que arrimarse a los buenos siempre supuso el camino más corto hacia el infierno».

Ahora si cuentas un chiste de los de antes hasta tus amigos te mirarán mal. Cosa de la neolibertad de expresión, una de las libertades básicas de nuestra neodemocracia.

«Entre el candil euskaldún y el semáforo vasco a uno le va a parecer que cruzando Pancorbo el final de nuestro viaje no puede ser otro que el manicomio».

«La calle entera chilla tatuada y ofrece un menú diverso de mal gusto, de pintas desaseadas. Carencias que surcan riberas de aguas negras».

Dedicado a los valientes, intrépidos y corajudos —que no están a verlas venir— en la defensa de España y de su historia.

Nadie merece morir por ser musulmán, judío o católico. Nadie deber perder la vida por ser de izquierdas o de derechas, por ser blanco, negro o amarillo.

Escuchaba al ignorante de AMLO hablar de su exigencia a nuestro Rey y al Papa de pedir perdón por el mal infringido a los pueblos originarios