«Estamos viviendo un Estado de vergüenza que, de ignominia en ignominia, se acerca a su autodestrucción como tal».
¿Vergüenza para un Estado o un Estado de vergüenza? Por Antonio de la Torre

www.lapaseata.net

«Estamos viviendo un Estado de vergüenza que, de ignominia en ignominia, se acerca a su autodestrucción como tal».

«Hemos hecho un ridículo internacional. Nos hemos cargado la credibilidad de nuestras fuerzas del orden. Hemos puesto en ridículo a la Justicia española. ¿Y qué?».

2Todo este dispendio llevado a cabo parece una maniobra más que orquestada, que muestra un escándalo mayúsculo: Illa era investido presidente».

¿Os acordáis de los de la ceja? Si, esos que apoyaron a Zapatero, como Miguel Ríos, Ana Belén, Víctor Manuel, Almodóvar, los Bardem, etc.,

«Y esto lo están permitiendo los “buenistas” seguidores del gran Yoyó. Nada, nada seguid nacionalizando inmigrantes, aunque sean menores, veréis…».

«Señorío y virtud nunca militaron donde sus significados estaban claramente proscritos, su partido. Sobre este particular no existe ninguna duda».

«Reacciona por España, porque la verdad que sino fuera por lo dramático de lo que vivimos en este mundo woke, sería para echarse unas risas».

«De esta dolorosa intervención resulta una pérdida dolorosa y significativa de la riqueza y patrimonio histórico y artístico español, común de todas las regiones españolas».

Si la judicatura acepta la querella contra el juez Peinado cavará definitivamente la tumba de su ya mermada independencia…

«Por el honor y la dignidad de España que usted ha puesto en almoneda por siete votos que le permiten seguir en el colchón de la Moncloa aplíquese la fonoteca».

Pedro Sánchez Pérez Castejón, ni tiene palabra, ni dignidad para ser presidente, ni ninguna virtud con la que un político decente pueda adornarse.

Un Rodríguez muy rastrero al que llaman Zapatero y al que algún día la Historia de España pondrá en el sitio que se merece.

«Casi nadie lo querrá creer, pero arrastramos los pies en un lodazal de Euros que no sé si aún se pueden llamar así, aquí en la piel de toro».

Dedicado a todos los españoles subyugados y encadenados, los proscritos en el reinado de Perico I y Begoña Conseguidora, sumergidos en el fondo de la sima…