«Me voy a permitir por una vez el no coincidir con mi admirado Fernando Vizcaíno Casas cuando hablaba del sentido del humor como una actitud frente a la vida e incluso frente a la muerte».
Las píldoras del humor. Por Diego Pardos

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«Me voy a permitir por una vez el no coincidir con mi admirado Fernando Vizcaíno Casas cuando hablaba del sentido del humor como una actitud frente a la vida e incluso frente a la muerte».

«No me extraña que ahora, los que parten el bacalao (a derecha e izquierda) en este país, antes llamado España, no quieran saber nada de él».

«Nuestro Monarca ha jurado, dos veces, como Príncipe y en su proclamación como Rey, hacer guardar la Constitución y respetar los derechos de los ciudadanos».

Hasta su muerte en 2003 trabaja como abogado laboralista, al tiempo que escribe artículos y columnas para periódicos tan opuestos como El Alcázar o Interviú

«El presidente, venciendo las dificultades, se mostraba pletórico, entusiasmado. Hacía meses que no se le veía con mejor aspecto».

«No quiero ni pensar en lo que serían la prensa y las Cortes actuales de contar no sólo con el buen humor de Vizcaíno y de Summers, de Campmany o de Chumy Chúmez, sino también con un público receptivo e inteligente».

Cuando medio país -antes llamado España- pasó De camisa vieja a chaqueta nueva (1977), el hombre del 23-F permaneció fiel a sí mismo.

La cruda realidad de nuestra querida España en manos de la segunda parte de la versión Siglo XXI del frente popular que iniciara el nefasto asesor de Nicolás Maduro en 2004

«El supuesto Derecho a decidir del que se habla mucho en los últimos tiempos y sigue siendo uno de los repetidos mantras del …

Estamos en medio de dos aniversarios muy importantes después de la Transición, que tuvieron una especial relevancia y marcaron en sentido muy diferente el destino de la Historia de España

«Falló el pronóstico de los tertulianos políticos al asegurar que los encarcelados golpistas serían puestos en libertad bajo fianza, según la llamada “doctrina …

No quiero dejar pasar por alto que por fin, el no menos controvertido Senado, supuesto Foro de representación territorial de las malhadadas autonomías -que Fernando Vizcaíno Casas retrató en 1981 en su libro Las Autonosuyas, va a servir para algo