La autodeterminación o secesión perjudicaría y dejaría abandonados a su suerte a muchos y buenos españoles de aquellas tierras
¿AUTODETERMINACIÓN DE ESPAÑA? (Segunda parte donde se exponen las razones en contra)

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La autodeterminación o secesión perjudicaría y dejaría abandonados a su suerte a muchos y buenos españoles de aquellas tierras

El referéndum de autodeterminación de España haría ver al resto del mundo que España no es un Estado opresor, sino todo lo contrario, que admite la opinión de sus ciudadanos

La Sentencia Arbitral de Guadalupe firmada el 21 de abril de 1486, está calificada por los historiadores como la gran pieza jurídica que conllevó la paz al campo catalán

Ante la provocación permanente y los motines, si hace falta saldrán también a la calle los españoles constitucionalistas a defender sus derechos, con la palabra, con la pluma y si hace falta, con los puño

En España hay mucha gente que respira antiamericanismo y tiene un odio cerval a la forma de vida americana, competitiva, de trabajo, de esfuerzo, de no lamentarse ante el fracaso y de volver a levantar un imperio de la nada

¿Con quién? y ¿Para qué?… ¿Con los que quieren romper España?… Me tienen hasta los mismísimos con la moderación y estas tres palabritas.

Rafael Casanova, Conseller en Cap y jefe de los defensores de Barcelona, no pretendía la independencia de Cataluña sino defender los derechos de la Casa de Austria a la sucesión del trono de España










Mañana 11 de Septiembre, los secesionistas catalanes van a pervertir de nuevo la historia en su beneficio, convirtiendo unos actos bélicos que todo el mundo conoce y que los gobernantes soberanistas quieren falsear a su convivencia. Con la afluencia masiva de seguidores aborregados al estilo Paulov, los dirigentes separatistas consiguen seguir en la mamandurria oficial, a costa de los sufrimientos del pueblo que les vitorea.. Lo semovientes con forma humana que salen a la calle para apoyar la Diada, esa payasada falsaria, solo hacen, además del ridículo, mantener la leyenda en que se basa el pretendido y nunca hecho realidad de que Cataluña ha sido un Estado independiente, un Reino , y no solo un Condado. Y mantienen ese discurso a base de proclamar que Colón era catalán, que Cervantes también lo era y, por tanto, El Quijote, que fueron solo los catalanes los que llegaron primero a América, tanto como quince años antes que Colón ,los hermanos Pinzón y demás…
Pero lo grave no es que mientan como bellacos esos historiadores desmemoriados, sino que las autoridades españoles no hacen nada de nada.Todo les sale gratis. Crean un burbuja ficticia sin reconocer los enormes problemas que invaden la Comunidad autónoma. Pero insisto, frente a este desaguisado no hay nada enfrente. Ni el Gobierno ni la Justicia. Desde que el PP expulsó al gran Alex Vidal Cuadra, todo ha ido a peor. No se hace nada ni ahora con la proclama soberanista del Parlamento Catalán, un verdadero ejemplo de villanía y desobediencia sediciosa..
Los españoles, hartos de esta actitud, pedimos que la LEY se cumpla a rajatabla.


Tras la polémica no baladí del burkini cuyo uso defienden denonada y sorprendentemente algún liberal distraído y la ONU, aunque esto último me sorprende menos, un amigo me comentaba hace unos días que al menos durante la dominación islámica había cierta convivencia pues mediante un pago se podía vivir en paz, desconociendo en lo que consistía ese pago y en las humillaciones a las que eran sometidas legalmente las comunidades no islámicas.
Ese amigo insistía en que “el Islam medieval que invadió a la Hispania visigoda no tenía nada que ver con el niqab, ni con el yihad ni con Daesh. La civilización árabe del califato Omeya era superior en todos los sentidos a la decadente, ineficiente, corrupta y semi-barbara cultura de los visigodos e hispanoromanos del 711….y que sobre la Biblia cristiana mandaba exterminar a los enemigos de Dios”.
Yo recordaba en nuestra conversación aquel crítico momento en el que Don Rodrigo combatía un levantamiento vascón, momento en el que tuvo que acudir precipitadamente a intentar contener la invasión árabe, que se hizo efectiva tras la batalla de Guadalete, cerca de Jerez, y gracias en parte a la traición del sector witiziano de las tropas godas, que, volvieron sus grupas, al inicio de la batalla, abandonando las alas que protegían el centro del campo en el que combatía Don Rodrigo con sus huestes quien quedó vendido a su suerte. La ruina de Hispania, comenzó ahí pues las tropas reales no se repusieron y encadenaron una derrota tras otra hasta la pérdida de Toledo. Al parecer tras la muerte de Don Rodrigo Agila fue reconocido como rey por la nobleza visigoda, que sería rey si a los moros les parecía bien aquello, pero claro… no les pareció.
En unos tres años, el sur del reino visigodo con sus territorios rurales más prósperos y mejor organizados, cayeron bajo el dominio musulmán, luego irían cayendo Talavera, Zaragoza, Lérida, hasta pasar el Pirineo.
Los recién llegados con su ley en la mano, impusieron la dimma que incluía más normas, como la prohibición absoluta de poseer armas, de habitar casas más altas que las de los verdaderos creyentes, de montar a caballo y de vestir ropas lujosas y de colores vivos; la reducción del valor del testimonio de un cristiano y un judío al de una mujer musulmana, que era la mitad que un varón musulmán…
Los emires y califas nombraban no sólo a los condes, jefes de la comunidad cristiana, y a los recaudadores de impuestos, sino, también a los obispos. Muchas veces usaban a los mozárabes como personal de confianza, lo que les hacía a éstos más dependientes del favor omeya pero más odiados entre la masa agitada por los ulemas.
Desde aquellos tiempo y hasta la fecha, y aunque algún alfaquí como experto en el fiqh o jurisprudencia islámica, se esfuerzan en forzar traducciones “suaves” del corán sobre el alcance de las penas que derivan del mismo, según nos recuerda Samir Khalil Samir “prevén la amputación de la mano para los ladrones, de la mano y del pie para los atracadores, cien golpes de caña para los fornicadores, la lapidación para los adúlteros, la crucifixión para los apóstatas”.

Nos basta consultar en la red y veremos imágenes y grabaciones dramáticas que siguen vigentes en gobiernos islámicos herederos de los que derrotaron a la “decadente, ineficiente, corrupta y semi-barbara cultura de los visigodos e hispanoromanos”, según las palabras de mi interlocutor.
Los clérigos musulmanes interpretan la sura IX, versículo 75, del corán en el sentido de que la apostasía debe ser castigada con la muerte. Salman Rushdie, autor de Versos satánicos fue condenado a la última pena en 1989 por una fetua del ayatolá Jomeini. Vemos que declarar apóstata a un musulmán es de hecho condenarle a muerte, por lo que el musulmán no puede proclamarse ateo ni adherirse a otra religión. De ahí deriva la dificultad de construir, templos cristianos en determinados países árabes y que como reciprocidad debería exigirse y de no cumplirse cerrar los existentes de ese credo en Occidente.
Resulta impensable la pretensión de convertir al cristianismo a un musulmán cuando si se produce esta pasa automáticamente a ser reo de muerte.
Por todo lo expuesto cómo es posible que todavía alguien hable del texto coránico como un monumento a la espiritualidad y no solamente eso, sino que a la vista de su contradicción clara con la Constitución Española y nuestro sistema de libertades, sea posible que gobiernos españoles, sean del color que sean, estén decididos a subvencionar su estudio en nuestros colegios públicos cuando destacan la superioridad del hombre sobre la mujer, apoyan la discriminación por motivos religiosos o proponen la tortura, la amputación, la lapidación, o la decapitación.
No sería más justo comenzar pidiendo reciprocidad y exigir el cumplimiento de los derechos humanos a esos países que en silencio se frotan las manos ante la avalancha de refugiados.


Los visigodos del bando witiziano, actuales podemitas, no veían a los musulmanes como enemigos en Hispania, sino como aliados, no tenían razón alguna para hacerles la guerra. Hasta que ya fue demasiado tarde.
La población judía y los terratenientes hispanorromanos, que incluso ofrecieron a los invasores sus iglesias dada la ausencia de mezquitas para que pudieran orar, consideraban a los recién llegados como a unos salvadores, frente a la opresión de la monarquía visigoda, precisamente hasta que sufrieron en sus carnes las nuevas cadenas y aprendieron a sangre nuevos conceptos: «yihad» (guerra santa) e «islam» (sometimiento).
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Estas dos medicinas fueron recetadas y probadas durante unos cuantos siglos en ese falso, idílico e inventado al calificar a Hispania como «crisol de las tres culturas», del que ignorantes acreditados ponen como ejemplos a Maimónides y Averroes dos proscritos del islam de ayer y hoy.

No son pocos los historiadores que consideran la reconquista de España como la primera cruzada. Desde Covadonga, año 722, hasta la conquista de Granada, en 1492, pasarían casi 800. La yihad a la que se cita 255 veces en el corán comenzó en el siglo VII con la destrucción y sometimiento de los territorios bíblicos, ahora islámicos, del creciente fértil, Arabia, Irak, Irán, Siria, Turquía, Jerusalén, Egipto, Libia… y a continuación una dividida Hispania en el 711.
Se nos pretende presentar ese texto ideológico, el corán, como un admirable monumento universal a la espiritualidad y doctrina que predica la paz y la concordia.
Por ello volvemos a repasar algunas líneas del citado texto.
En la sura IV, de las mujeres, versículo 34, se lee; «Los hombres están a cargo, por encima de las mujeres, en virtud de la preferencia que Allah ha dado a unos sobre otros, y en virtud de lo que, en ellas, gastan sus riquezas.
Las habrá que sean rectas, piadosas, sumisas y que guarden, cuando no las vean en ausencia de sus maridos, aquello que Allah manda guardar. Pero aquellas cuya rebeldía y desobediencia temáis, amonestadlas, confinadlas en sus habitaciones, no os acostéis con ellas, golpeadlas…».
En la sura II, versículo 229, se termina afirmando: «… los hombres tienen sobre ellas preminencia, tienen un grado sobre ellas».
De estas y otras afirmaciones, según Samir Khalil Samir, «deriva una tradición secular que otorga al marido una autoridad casi absoluta sobre la mujer, confirmada asimismo por varios hadices».

Estamos ante una invasión que no aparece en los medios, una invasión silenciosa, y como sabemos, lo que no como tal no sale en los medios, no existe.
Dicho esto, recordamos estas enseñanzas coránicas pues ciertamente se dan de bruces no sólo con la Constitución Española, sino con nuestras más profundas convicciones occidentales.
Entonces, a la vista de estos textos que entresacamos para mostrar la brutal colisión con nuestra Constitución y en los que se establece la discriminación e incluso el maltrato estableciendo por norma el derecho a la violencia doméstica contra la mujer, cabe que nos preguntemos cómo es posible, que cualquier gobierno, sea del color que sea, pueda pretender subvencionar en las escuelas públicas españolas la enseñanza de la ideología coránica que se presenta como religión o la entrada de clérigos de esta creencia en el ámbito de las Fuerzas Armadas.

Esto de quitar monumentos como la estatua de Cristóbal Colón que según ellos incitan al odio, no es más que una moda que paradójicamente persigue el Odio.

En ese saqueo histórico se nos presenta a Miguel Servet como catalán universal, aragonés nacido en Villanueva de Sigena, provincia de Huesca, en 1511. Esta población ni siquiera es un término municipal aragonés que limite con Cataluña, forma parte de la comarca de los Monegros, pero es igual a estos orates eso no les importa pues ni la historia ni la más elemental noción geográfica han impedido que desde Cataluña se haya llegado a presentar a Miguel Servet como un catalán universal, tal como lo cita en su página web el Institut Nova Historia, que califica a Villanueva de Sigena como una población catalana de administración aragonesa.

Los nacionalistas no perdonan que Ramón Berenguer no se coronara rey, y que sólo se titulara como príncipe tras su matrimonio con Petronila. Esta es por tanto la razón por la cual siempre quedó a los Reyes de la Corona de Aragón el escudo que primitivamente perteneció en exclusiva a dichos monarcas, para luego con sus armas formar las de España, junto a los otros cuarteles de León, de Castilla, de Navarra, y de Granada, en el escudo que hoy tenemos como emblema de nuestra patria. Esas son las cuatro barras o palos de Aragón que nos trajo el Rey Jaime I en su escudo y que dejó a Valencia, como propias por el amor inmenso que al Reino de Valencia tuvo toda su vida, y yo me pregunto, aunque sé que la casta separatista montaraz está detrás ¿por qué se impidió que la actual Comunidad Valenciana se llamara como pretendía: Antiguo Reino de Valencia?