«El mundo se ha construido sobre los hombros de muy pocos humanos que pensaron e inventaron, y vosotros jóvenes estáis alienados» A veces, muchas, me …
Están alienados. Por Rodolfo Arévalo

www.lapaseata.net

«El mundo se ha construido sobre los hombros de muy pocos humanos que pensaron e inventaron, y vosotros jóvenes estáis alienados» A veces, muchas, me …

La vuelta a un viejo barrio te permite, a veces, topar con una agradable sorpresa que se convierte en una buena noticia.

Hoy me voy a escribir una carta, una que siempre tuve escondida en mi corazón, y que nunca enviaré a nadie

Llevo media mañana de jubilado consumida sin hacer nada de provecho que no sea para mí mismo pero permanezco inasequible al desaliento.

Corre por las redes desde el pasado viernes una viñeta que reza “conforting lies / unpleasant truths”, ¿Mentiras reconfortantes o verdades desagradables?

Hay delincuentes que aprovechan el botellón para robar, atracar y si se pone a tiro violar a las incautas, entre los vapores etílicos

Sigues tus principios y los conservas y es que eres un ser humano libre y no tienes por qué preocuparte, que se preocupen los demás y que cada palo aguante su vela

Este es mi amigo Miguel y esta historia real de infinita amistad a él se la dedico a él. Gracias

Todo este arco de edades nos lleva de alguna manera a la conclusión de que se ha determinado, que los mejores años de tu vida, son los comprendidos entre los 60 y los 80

He retirado de mi correo al entrenador de baloncesto Alfred Julbe, antiguo entrenador del Juventud y Barcelona y actual míster del Limoges francés

Tantas veces he deseado un mundo en el que el respeto de los jóvenes por los demás sea real, que creo haber visto mi deseo caer por un pozo de realidad pútrida y asquerosa cada vez que se producía. ¿Qué les pasa a muchos seres humanos? ¿tan difícil es respetar a los demás? ¿tan difícil es ignorar lo que piensan o dicen unos y otros para poder convivir?. La intolerancia nace de llevar anteojeras puestas a piñón fijo sobre las ideas propias.


Llega un momento en que como el efecto de un transfocador, tu vida se aplana y comprime ante la última curva, ya cerca del horizonte. No hay muchas alternativas al ver pasar los días sin estímulos inmediatos o lejanos. Sabes que la lejanía se está recortando, se acorta a pasos agigantados, y entonces, ¿para que volver a empezar?, es probable que no quieras, que el nuevo deseo se convierta de nuevo en baldío.
Al principio, en la juventud, el cambio de lugar, de vida, de trabajo, de situación, te impulsa. Pero ahora cualquier cambio te recuerda lo poco que va quedando, te recorta la perspectiva. Cualquier comienzo, hasta el de un posible amor nace ya yermo y sin rumbo, tu norte se lo llevó el tiempo. Ahora comprendo, porque los viejos pierden pronto la memoria cercana.
No vale la pena retener lo nuevo que la vida te ofrece, no tienes lugar para ponerlo, no existe ya futuro, para ello. Así son mas felices, viven en el recuerdo, que es melancolía, procurando olvidar las penas y sinsabores. Pero por eso están callados y triste, metidos en ese mundo del que saben ya no van a salir. Y nada, ningún triunfo postrero sirve de recompensa, por eso son patéticos los homenajes y festejos, que no celebran tu vejez, si no la dicha de los que pueden decirte, en la fiesta, que son jóvenes, cargados de sueños, que morirán en su mayor parte, olvidados de los otros que jalearon cuando tú podías.
Ya suena la hora del perdedor, del perdedor del tiempo, los años, las ilusiones y sobre todo las fuerzas para hacerlas realidad. Cada mente tiene un aguante, pero llegados a un punto o te paras o te paran. Llega un momento en el que alguien te dice que no, que tu vida no ha sido fructífera, que siempre te ha movido el egoísmo, y tal vez sea verdad, porque todos somos egoístas, aunque no lo sepamos, esa es tu grandeza y tu pena como ser humano.
Lo que pasa es que cuando ves que las luces pueden apagarse pocos años mas tarde, recuperas el sosiego para perdonar a quién te hirió y te ofendió. Algunos no tienen ese problema porque siempre fueron ofensores, refugiados en sus dobleces de disimulo, pero por desgracia eso ahora a ti ya no te sirve de nada.
Últimamente estoy pensando realmente en la inutilidad de hacer las cosas a mi edad, quizás solo sean un deseo de lo que quisimos y soñamos ser y nunca conseguimos. En definitiva lamentos absurdos perdidos en la inmensidad de una sociedad que apremiada por sus propias necesidades ya no ve o no quiere ver lo que de perdido cargan los mayores sus espaldas. No quieren que el futuro les borre la sonrisa.


Yo era una de ustedes, sin pasión. Me educaron como a ustedes y así obedecí hasta que me ahogué… Así me iba apagando en esa vida ordenada y rutinaria hasta que, un día cualquiera recordé un olor.., una fragancia… Había dejado atrás vivencias por las que, tiempo después.., ¡Hubiera matado! Y, ¡mírame ahora! Automatizada.., gris, resignada…
Así que revolví en el cajón de los sueños, y los reviví mentalmente hasta divisar el arco iris… Y allá con pasión me dirijo.., hacia los humanos de colores, y las nubes de algodón. Donde los besos son moneda y olvidas las horas el reloj…
Donde los ojos son palabras, los hombros suaves almohadas, y la única luz una pasión. Allí donde quise ir un día, el estado al que jamás renunciaré, porque, yo, yo no envejezco señores… Yo maduro, y me reinvento.., no soy lo que veis. Porque peino canas, tengo arrugas, hasta en el alma.., pero hoy, aún soy joven, y algo más que mañana.

ahora la piel es más gruesa, nos pesan más la heridas de ayer y de hoy, el camino se va estrechando y vemos que todo se nos hace más cuesta arriba