Y desafiando el oleaje, sin timón ni timonel, por mis sueños va, ligero de equipaje, sobre un cascarón de nuez, mi corazón de viaje.
Sin timón ni timonel. Por Julio Moreno López

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Y desafiando el oleaje, sin timón ni timonel, por mis sueños va, ligero de equipaje, sobre un cascarón de nuez, mi corazón de viaje.

Este fenómeno, conocido como el efecto mariposa, nos indica hasta que punto el azar influye de modo determinante en nuestra vida.

Me he ganado cada una de mis canas, a base de procurarme todo tipo de problemas, cuando no han aparecido de manera espontánea.

No todo va a ser follar. Si a ustedes les gusta, no sé, coleccionar sellos de Nigeria, como decía el bueno de Krahe, pues a ello.

Si, a pesar de todo, logras seguir adelante, aunque nadie crea en ti, salvo tu mismo, quizá algún día llegarás al país de las maravillas.

Es verdad que también la prensa hay que pasarla por el filtro, más bien por el cedazo, como los buscadores de oro del rio Bravo.

Ser hijo es la base de la pirámide, como ser soldado raso, mientras que todos los demás son ascensos en el status social, que vienen dados por la circunstancia o la edad.

“Por las noches se que soñarás, que los lobos llaman a tu puerta. Eras uno más de la hermandad, pero tuviste que joderlo todo”.

Cuando este jueves Borja me comunicó la triste noticia del fallecimiento, a los quince años, de Ainara Reina, lejos de sentir pena por ella, sentí mucho pesar por Borja y por los suyos.

«Ayer vimos a un hombre afrontar su responsabilidad, y a otro huir, como ha hecho siempre, sostenido por su servicio de seguridad, como una doliente Magdalena».

No sé si ustedes entienden que todo esto justifica no creer en la democracia. Me da igual. Me da igual lo que piensen ustedes.

Ya he vivido cosas que no pensé que viviría, en positivo y en negativo. Mi cuaderno no está en blanco, y a veces ya me siento demasiado cansado.

Ahora si cuentas un chiste de los de antes hasta tus amigos te mirarán mal. Cosa de la neolibertad de expresión, una de las libertades básicas de nuestra neodemocracia.

Nadie merece morir por ser musulmán, judío o católico. Nadie deber perder la vida por ser de izquierdas o de derechas, por ser blanco, negro o amarillo.