Pedir libertad en este mundo de políticos memos y diseñadores de la nueva sociedad en la que no tendrás nada y serás feliz es de idiotas.
Y serás feliz… Por Rodolfo Arévalo

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Pedir libertad en este mundo de políticos memos y diseñadores de la nueva sociedad en la que no tendrás nada y serás feliz es de idiotas.

Pierden su falsa superioridad moral cada vez que abren la boca o la cartera para introducir el dinero depredado por mor de su escaño.

«Ayuso seguirá arrasando y me alegro con sinceridad, vade retro comunismo. Ayuso es una mujer, que no necesita de feministas para apoyarla» En esta época …

Estamos en el país de Peter Pan, la ingenuidad y el infantilismo nos rodean, solo se puede esperar la llegada del capitán Garfio.

Me ha costado lo mío, pero he llegado a comprender a fuerza de reveses, que la sociedad es todo menos auxiliadora.

Nos falta un empujón cultural y de criterio propio, para no dejarse dirigir por los aprovechados. Nos falta un hervor camino a normalidad dictatorial.

Da igual lo que piensen personajes que no se conforman con llevar plumas de indio de región y quieren portar las del gran jefe indio.

Está el mundo en la actualidad, como para sonarse los mocos en la servilleta. Aquí te arrean un soplamocos, por un quítame allá esas pajas.

Estoy leyendo estos días, numerosas, opiniones y artículos acerca de las famosas y estúpidas, por la forma de llamarlas, Soluciones Habitacionales.

La prensa vendida canta Un globo, dos globos, tres globos sin tener en cuenta que España es ya un globo que se nos escapó.

He estado sumergido en un mundo virtual, un lugar sin tiempo paralelo a este, el nuestro, en el que sus habitantes son seres extraños.

Cuando Don Ramón Tamames habla nuevamente en el Parlamento, hay que quitarse el sombrero y saludarle con el respeto que merece la inteligencia.

He sentido ese sentimiento de admiración de muchos Norteamericanos, ante sus soldados volviendo de conflictos con orgullo. Aquí eso no se ve

Un país al servicio del Presidente del Gobierno, no es un país nada fiable, ni para sus habitantes ni para la comunidad internacional.