Nos echan del centro y las ciudades dormitorio serán el paraíso de las personas viejas, que no hay porque usar eufemismos para la edad.
La ciudad ya no es para los viejos. Por Rodolfo Arévalo

www.lapaseata.net

Nos echan del centro y las ciudades dormitorio serán el paraíso de las personas viejas, que no hay porque usar eufemismos para la edad.

El tema de los alquileres está de boca en boca de diputados de diestra, siniestra y centro. ¡Qué manías tienen los políticos!

El mundo del 2022 se está convirtiendo en uno de marionetas, cuyos hilos mueven los redactores jefes de los telediarios.

No acabo de entender el mundo que vivimos. Tal vez se me haya pasado la vida envuelto en pensamientos que la gente no quiere tener.

Pobres sufridos votantes, cómo se ríen de nosotros, entre otras cosas porque vivimos muy cómodamente sin salir a la calle a decir basta.

El cociente intelectual de la humanidad se está reduciendo a un ritmo inquietante, ya hay más humanos con un cociente por debajo de noventa.

¡Ah¡ y no se trata de Racismo ni de xenofobia, se trata únicamente de la defensa de nuestra vida y cultura occidental.

A veces siento a mi madre a través de ella. Gracias mamá, te lo debo todo. Y hasta tu ausencia me mantiene humano y vivo.

Menudo laminador de cerebros tenemos, España parece ya un taller de joyería cerebral: Esto es más apariencia que ciencia.

Hay en las redes mucho intrigante pro corrección política y pro uniformidad de pensamiento, incluso con políticas fracasadas.

El peor producto contaminante es por supuesto el ser humano. Ningún otro animal ha podido contaminar tanto como nosotros.

Hace un mes comprando lo mismo gastamos ciento diez euros y hoy hemos pagado ciento veintitrés. Inflación de caballo y eso que acaba de notarse.

La Navidad terminó y el último trozo de roscón que mojado ha caído en el desayuno me anuncia una larga cuesta de enero.

Ya que vienen ustedes de oriente, tráiganse a su Majestad Don Juan Carlos de Borbón. Vivan los Reyes Magos y viva España.