El señor presidente mantiene la verticalidad del árbol que se sostiene contra todo pronóstico, cual si una cuadrilla de leñadores ciegos acertase apenas a rozar su corteza.
«El señor presidente». Por Teresita Ávila

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El señor presidente mantiene la verticalidad del árbol que se sostiene contra todo pronóstico, cual si una cuadrilla de leñadores ciegos acertase apenas a rozar su corteza.

El hecho de disentir de la versión oficial sobre el asunto que sea, convierte en sospechoso al que comete la osadía de sostener otro discurso.

La balanza, vamos viendo, lleva el truco incorporado de serie. Da igual que los ojos se fijen en el desvío creciente imposible de solucionar.

Quién iba a decir que los años del terror serían contemplados como actos de audacia y que las víctimas sufrirían una doble humillación.

Resuenan en toda Alemania los cláxones de miles de tractores que han tomado las carreteras e invadido las principales ciudades.

La construcción del relato según los parámetros del actual feminismo oculta otros hechos de feo cariz.

Los verdaderos dirigentes y sus lacayos políticos han asumido la tutela ‘legal’ de esta sociedad infantilizada que se echa a sus pies.

Sesudos intelectuales han reflexionado y debatido acerca de las necesidades y objetivos que debe cubrir la escuela.

Lamento el desasosiego que pueden causarles mis palabras. El miedo escénico en El gran teatro del mundo nos afecta a todos en cierta medida.

Contra Sánchez me uno al sentir de quienes piensan en que —aunque en tiempo de descuento— todavía es posible detenerlo.

Al destierro, como el Cid, fueron condenadas hace tiempo la razón y la verdad en beneficio del interés y el relativismo moral.

Estamos en guerra. La mayor y más peligrosa porque únicamente se visibiliza de forma muy fragmentaria, mendaz, deliberadamente confusa.

En esta hoguera de las vanidades, sepan quienes deseen quemarse una sola cosa: han vuelto la espalda a lo importante.

El propio Delibes justificó la anomalía de «Parábola del náufrago» como una reacción a los acontecimientos que habían conmocionado al mundo en 1968, cuando se produjo la invasión soviética en Praga.