A sus señorías parece ocuparles e importarles más la trama que, porgamos como ejemplo, el precio de un huevo.
El precio de un huevo. Por Antonio Ramírez

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A sus señorías parece ocuparles e importarles más la trama que, porgamos como ejemplo, el precio de un huevo.

Lo importante es que esto no se mantiene y otra vez, nos emplazan con buenas palabras a 2025: Estamos como el rosario de la aurora.

La Comisión Europea ha registrado una iniciativa denominada, Acabar con la Era del Sacrificio, que pide la exclusión de la ganadería de las subvenciones.

El control de los medios es un disparate lógico y muy consecuente con el sistema de la virtualidad de la opinión pública, escorada a babor.

El editor de La Paseata nada dejó para esta ocasión al impredecible azar y un emotivo discurso dirigido a los presentes vertebró la parte inaugural.

Quizás en España suframos eso, un tiempo vulgar y de la vulgaridad: La fatalidad que nos acerca el término. El redrojo campa a sus anchas.

O nos quitamos la careta o acabarán con nosotros politicamente. Van a saco. Es su momento. Van a degüello y nosotros haciendo memes.

Recuerden aquello que siempre se ha dicho de Othar, el caballo de Atila, un pequeño Tarpán que por donde pasaba no volvía a crecer la hierba.

Si no estuviese tan oscuro a la vuelta de la esquina; o simplemente si todos entendiésemos que todos llevamos… un viejo encima.

Ante las malas circunstacias que hoy asolan nuestra existencia, puede que nos sobre indignación y nos falte algo de coraje.

Manolo Sarría tiene razón, Málaga está indignida por la organización de la Semana Santa de Málaga, organizada para que el pueblo no la vea.

Pedro Sánchez gobierna anclado a más de cien mil ataúdes manchados con la sangre derramada por sus socios en el reino de su hipocresía.

Y así seguimos en este país, utilizando el agua, bien esencial, política e ideológicamente para beneficiar a unos y perjudicar y a otros.

Puede que el oráculo, en este momento, no se atreva ir más allá en sus augurios en que la luz de la esperanza, nos va a salir también bastante cara.