Hay que hacer ver a los individuos que quieren hacer de los que les rodean trapos de usar y tirar que hay reglas de juego.
Esta señora cree vivir en una sociedad de egoísmo ciego, irracional, y sin tope. Por Rodolfo Arévalo

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Hay que hacer ver a los individuos que quieren hacer de los que les rodean trapos de usar y tirar que hay reglas de juego.

La mayoría social está más interesada en personajes de ficción como Buzz Lightyear, que en el de los nefastos personajes reales que dirigen sus vidas.

Se supone que es un Pedro Democrático pero todavía no ha florido, no se ha liberado de su caparazón de dictadorcillo de andar por Moncloa.

La España de la vanguardia, de la modernidad, la enrollada, de la libertad, pero poco segura; muy segura no es y menos desde hace un par de años.

No me fío de que Pedro Sánchez, que tan ufano se muestra, no nos arrastre a la hecatombe absoluta, encarrilados ya estamos.

Llevo media mañana de jubilado consumida sin hacer nada de provecho que no sea para mí mismo pero permanezco inasequible al desaliento.

Afeminado, mariquita, maricón, homosexual, invertido, amariconado, andrógino, sarasa, son palabras reconocidas por la Real Academia Española.

Políticos Españoles y en general Europeos, están en la cuerda floja y para muestra el botón de la ministra comunista Irene Montero.

«Si Europa no toma medidas, lo que veremos por las calles serán ríos de sangre. No queréis edad media, pues tomaréis dos tazas» Le pido …

Suponer que todo el mundo es un infractor es mucho suponer. ¿No habría que parar a quién realmente dé signos de embriaguez y no a todos?

Están a nuestra disposición pero ¿los podemos comprar? Sus precios los hacen inaccesibles para las familias con sueldos de mil euros.

Si algo tengo que agradecer a esta vida es a mi padre, mi madre, una mujer y unos hijos que me quieren, ¿Qué más se puede pedir?

La violencia en el partido de la final de la Champions demuestra que estos inmigrantes no temen a la policía, ni temen la ley, solo temen a Allah.

Irene y lo más del comunismo porque ellos son los más dotados, los más genios, los más humanos, los que detentan la ética y moral humana y proletaria.