Salvador Romas, las armas y la auténtica responsabilidad de todos los que tienen los medios para evitar los abusos y las matanzas.
Salvador Romas, las armas y la auténtica responsabilidad. Por Rodolfo Arévalo

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Salvador Romas, las armas y la auténtica responsabilidad de todos los que tienen los medios para evitar los abusos y las matanzas.

Si debemos considerar que siendo estos seres Humanos seres sexuados, su desnudez sí tiene importancia, porque revela sexos complementarios.

Vivimos en un mundo virtual, de realidades, ensoñaciones, músicas y demás zarandajas creadas por interesados para distraer al pueblo.

El Rey es bienvenido, es la única persona de alcurnia que, junto a muy pocos más, tiene el derecho de ser bien recibido en su país.

La natalidad va cayendo en picado, por lo menos en la sociedad occidental, y el deseo de tener hijos, por el motivo que sea, va perdiendo fuerza.

Esta sería la conversación después del aborto de tu hija, nada como si viniera de hacerse la cera y quitarse unos pelos del sobaco.

En mi barca se puede surcar el cielo por toda la eternidad mientras alguien te recuerde y hay dos pares de remos.

La marranada es el sueldo que cobramos, las gilipolleces del gobierno y la moda esa de situar en altos cargos a gente realmente desequilibrada.

Del espionaje comunista no se salva nadie. Hasta los vecinos son perros de presa contra otros vecinos, incluso hijos contra padres.

España bajo los Social gobernantes solo pierde sangre… ¡Ah¡ y dinero que desaparece por cualquier agujero, perdón maleta…

Lo peor de tener un CNI es que como no tengas las treinta mil novecientas puertas para espiar eres uno de los pordioseros del espionaje.

En un país democrático y de pensamiento libre, nadie se vería en la necesidad de hacer juicios de valor sobre cualquier tendencia sexual.

El intelecto no debe ser una cualidad comunista o al menos no es tenido en cuenta y eso a pesar de que Marx era un intelectual puro y duro.

Eso sí, estar jubilado trae muchas ventajas que no le deseo ni al peor de mis enemigos, a no ser que sean vagos redomados.