«Cecilia me miró, yo la miré, y ambos dirigimos la mirada a don Alejandro el perfumista, que ya había cobrado buenas perras por adelantado».
Alejandro el Perfumista. Por Diego Pardos

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«Cecilia me miró, yo la miré, y ambos dirigimos la mirada a don Alejandro el perfumista, que ya había cobrado buenas perras por adelantado».

«Echo en falta, eso sí, a otro político (además de dramaturgo) como es el señor Boadella, don Albert, presidente a la sazón de la región de Tabarnia en el exilio».

«Llamaba mi atención un contraste entre edificios viejos y nuevos, como un desorden perdonado por el mar».

«Fui feliz un día allí, a la vera de la boca de metro de Quintana, cuando con unos amigos trasegamos unas cañas y comimos patatas».

«Un grupo de poetas, dramaturgos, tertulios del Café Gijón, miraban el rostro pálido y adormilado del recepcionista del hotel Ritz».

«Esa pareja que yo sorprendí abrazada ante los jardines de la Villa Médicis, ¿Qué pensaría? ¿Era o no era ella un retorno de Margarita?».

«Cuando salgamos a la calle, en casi toda España, incluida León, es aconsejable que su reloj de pulsera quede a buen recaudo».

«Le sacó de la ensoñación la puerta del director de Recursos Humanos. Salía por ella el señor secretario de Estado, que con jovial campechanía le tranquilizó».

«Se da así un paso más para el proceso de singularidad vasca que podríamos resumir con este lema: Un preso, un televisor».

La húngara no ha sido para mí otra cosa que el recuerdo: ¿O es que acaso vamos a creer todo lo que sale en las películas…?

«Hay que reconocer que se encuentra en una bella y aristocrática zona de Madrid, y yo les aconsejo a ustedes que, pese a lo escrito por mí, no dejen de visitarlo».

«En su artículo titulado ´La stronza de la Intxaurrondo´, la mejor vicecolumnista de España, es decir María Durán, arremete contra su colega Silvia Intxaurrondo».

«Pero no ya sólo cierran aquellas librerías; tiendas de paraguas, mercerías, auténticos colmados de ultramarinos y esa panadería también».

«Lejos de pretender que esta columna sea un tratado de chalecología, ni siquiera una introducción a dicha ciencia, sí al menos quiere prestar un servicio público informando de lo que se lleva hoy».